lunes, 30 de abril de 2012

Sierra del Buey (Ruta eléctrica)

Día 30 de abril. Día primaveral espléndido; buena temperatura, ni frío ni calor aunque un poco fresquete. Las recientes lluvias han dejado una mañana luminosa y los colores del monte están más vivos que nunca al igual que los olores. El tomillo ha reverdecido en pocos días después del largo periodo de sequía que ha padecido y se muestra ahora en plena floración, lo mismo que los gamones o gamonitas y algunas jaras. El tomillo y el jaguarzo también muestran sus flores azules y blancas respectivamente.


He llamado a esta ruta, la “ruta eléctrica” por su discurrir por la totalidad de la central eólica de la Sierra del Buey. La he empezado en el barranco del Madroñal, por la bonita senda que ha quedado después de arreglarla el grupo Hinneni y una vez llegado a la cuerda de la sierra he vuelto en dirección a los aerogeneradores siguiendo toda la línea de cumbres que se hace entretenida ya que es muy estrecha y tiene importantes precipicios por ambos lados. Solamente hay una trepada cerca ya del primer aerogenerador.

Una vez en ellos, he recorrido los 23 aerogeneradores por la pista oyendo el monótono ruido de las aspas y de los generadores que salvo los descansos que impone la falta de aire, están produciendo continuamente una energía sana, segura y renovable que no produce emisiones contaminantes a la atmósfera. En el último de ellos me he bajado hacia la umbría. Esto es el barranco de la Jimena. En el mapa topográfico pone “Barranco de los Navarros”, que desagua justo enfrente de las casas de la Macolla. Tiene una bonita senda, pero que hay que encontrarla en su punto de inicio, en la cima, ya que yo me la he encontrado a mitad de la bajada por una fuerte pendiente.

Después me he dirigido hacia el inicio de la ruta entre el linde de los cultivos con la sierra pasando por parajes que se encuentran preciosos en estos días de primavera por el verdor de la hierba y el colorido de sus flores. He visto un impresionante pino piñonero y he cruzado el Barranco de la Vereda para coger la senda que va por la falda de la sierra y que se inicia en un manantial cercano a la casa de Feli y que me ha llevado de nuevo al barranco del Madroñal.

Una bonita ruta circular en la que se emplea casi cinco horas en completarla. En la ruta que se puede ver en google maps salen 15 kilómetros.


Ver Sierra del Buey_Ruta eléctrica en un mapa más grande

sábado, 14 de abril de 2012

Cerros de las Moratillas

Día 14 de abril de 2012. Día gris, ventoso y desapacible, pero después del parón de semana Santa apetecía salir a dar un garbeo.

Los cerros de las Moratillas forman una estribación de la Sierra del Picarcho de la que se encuentra separado por el Canalizo de las Monjas. Forman una estructura circular con numerosos barrancos que parten de su parte central y se dirigen hacia la periferia. El barranco más importante es el que desagua a la Cañada del Judío frente a la Casa de los Chatos. Su máxima altura es de 491 msnm aunque la madama se encuentra a 464. Su cima es muy llana formando una estructura amesetada interrumpida por los barrancos que radialmente parten del centro. Tiene numerosos flancos acantilados, sobre todo en su parte sur y este.

Se encuentra a escasos metros de la carretera de Jumilla a Cieza, en su parte derecha siendo fácilmente identificables a la altura de los kilómetros 12 a 15 por su cima plana.

Forma una estructura calcárea de fácil erosión que ha originado numerosos canales, oquedades y abrigos en la roca.

Su vegetación es eminentemente arbustiva siendo muy escasos los pinos, que se encuentran aislados o concentrados en el fondo de alguno de los barrancos. El esparto es la plata predominante.

La ruta: he hecho una ruta circular, rodeando gran parte del perímetro de Las Moratillas. He empezado por la parte noreste, por el barranco del Yacimiento Ibérico de los Abrigos de las Moratillas. Enseguida se llega a la zona amesetada, recorriendo entonces el bode de gran parte de los cerros, en dirección sur/oeste/norte para volver al lugar de partida. He tardado algo más de tres horas. La ruta en si es bastante sencilla, caminando siempre monte a través. Algunos barrancos los cruzaba en línea recta bajando y subiendo y otros los hacía por la curva de nivel, sin bajar mucho. Desde los cantiles del sur se observan bonitas vistas de la vega de la Cañada del Judío. En la revista JUNCELLUS, Emiliano Hernández hace referencia a este topónimo en los siguientes términos: “la Cañada del Judío hace referencia a un hecho o leyenda que refuerza todavía más la utilización del valle como zona de tránsito y paso natural de gran tráfico desde tiempos prehistóricos. El nombre le viene de un judío que traficaba y hacia contrabando utilizando como camino la Cañada a la que puso nombre, y cuya fama en la zona de Jumilla y Cieza hizo que la denominación de su origen quedara plasmada para siempre.”


Abrigos Ibéricos
 Este monte tiene bastantes restos arqueológicos. Había oído hablar de ellos, pero no sabía exactamente cuáles eran. Ya he citado los abrigos ibéricos en los que he iniciado la ruta. La Carta Arqueológica de Jumilla, de Jerónimo Molina, los describe así: “Se trata de un conjunto de abrigos en amplio semicírculo, en el fondo de un barranco, con orientación este, abierto a las margas tortonienses del Mioceno superior.” Desde ellos se divisa el paraje de La Malacapa y el del Atochar Gordo. Cerca pasaría el rio Juá en su camino hacia el Segura, que debió de proporcionar al yacimiento buenos recursos agrícolas complementados por los del pastoreo, caza, y recolección espontánea.

Pero el que me ha llamado poderosamente la atención ha sido el de la Muralla. En la parte sur del cerro, el que da justo enfrente de la Cañada del Judío y en una colina rodeada de cantiles menos por el lado en el que está colocada la muralla. Desde lejos pensaba que se trataba de una construcción reciente, refugio de pastores. Pero copio literalmente lo que dice Emiliano, en la revista Juncellus: “Es el primer yacimiento que se localizó en la zona que nos ocupa, encuadrado por los Molina como Argárico, en la Carta Arqueológica de Jumilla. Debemos entenderlo como de la Edad del Bronce Pleno, sin que sea puramente argárico.


Se trata de un asentamiento pequeño, que ocupa la parte superior de una colina amesetada de las anexas al macizo de las Moratillas y dando vistas al valle de la Cañada del Judío. Tiene unas defensas naturales debido a los cantiles que posee la colina en tres de sus lados y en la parte NE, donde el acceso es más fácil, se levantó una muralla de 65 metros de longitud y una anchura de 2,5 metros, que es la que da nombre al yacimiento. La muralla está bien conservada y es impresionante su observación desde la parte baja de la misma; conserva la entrada en oblicuo, como es obligado, (por razones de mejor defensa) y un gran torreón circular que refuerza la defensa.


El reciento ha sido reutilizado para encerrar ganado desde el momento mismo del abandono del poblado hasta nuestros días, conservándose la puerta de la corraliza adosada a la muralla.


Por el material encontrado: cerámica a mano con desengrasante grueso y superficies espatuladas, un molino de mano y un molar de caballo, efectivamente es un poblado de la Edad del Bronce, con economía agrícola y ganadera. Tenía una doble función: la producción agrícola y el control del tránsito por la Cañada del Judío.”




Jaguarzo en flor


domingo, 11 de marzo de 2012

El Carche: Senda del Mosquito-Cima-Barranco de la Guarafia


Día 10 de marzo de 2012. Un día muy agradable para hacer senderismo, y más si es en buena compañía como ha sido el caso. He tenido el honor de hacer de guia con estos amigos de Cartagena que les gusta venir de vez en cuando por estas tierras a conocer sus rincones y su gastronomía.
Cinco horas para hacer unos 13 kilómetros por la parte más umbrosa del Carche: subida por la Senda del Mosquito, Pozo de la Nieve, cima de la Madama y bajada por el Barranco de la Guarafia con visita al Saltaor.

Os dejo el enlace del blog de José María Martín dónde hay un amplio reportaje fotográfico.

ENLACE  al blog de José María

ENLACE a las fotos de José María en Picasa

miércoles, 29 de febrero de 2012

Sierra de Mojantes (Caravaca de la Cruz)


Día 26 de febrero de 2012
. Ruta con el Hinneni a la Sierra de Mojantes, punto culminante del término municipal de Caravaca de la Cruz con una cota sobre el nivel del mar de 1.611 metros. Tiene una superficie de 1.483 hectáreas. La propiedad es principalmente privada (1.018 has), aunque también hay zonas públicas (464 has). Es una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), principalmente por la presencia de numerosos buitres leonados. No obstante vimos muchos volar sobre nuestras cabezas, bueno, más que volar, planear aprovechando las corrientes térmicas que subían de las rocas calentadas por el sol. Por la ruta pasamos por un comedero de buitres dónde les ponen animales muertos. Si no fuera por esto supongo que se habrían tenido que ir, ya que la carroña abunda poco ahora por los campos. Además, esta ruta fue prolija en observación de fauna, ya que vimos algún águila y cabras montesas.

El paisaje forestal
predominante es el pino carrasco (Pinus halepensis), pino laricio (Pinus nigra), carrasca (Quercus rotundifolia) y sabina (Juniperus phoenicea) de origen natural. Las comunidades de mayor interés son los carrascales mixtos con pino laricio en umbría y zonas altas, sabinar en zonas de solana y en las zonas pedregosas.
La ruta fue completamente “monte a través” ya que no fuimos por sendas. La empezamos en el caserío de Campillo de Arriba a un kilómetro de la carretera hacia Andalucía desviándonos por la carretera que entra a Inazares. Desde las casas nos dirigimos al inicio de la montaña, llamado Los Bujes, que va ascendiendo suavemente al principio y de forma más brusca al final, siguiendo toda la línea de la cima.

Al poco de empezar se pasa por el Collado de la Mina y después por el Collado de la Percha. A partir de éste entramos en las Peñas del Gato y llegamos al último collado, lugar en el que almorzamos. Después de reponer fuerzas seguimos subiendo por la parte sur de las Peñas de la Umbría hasta las Peñas del Águila, llegando ya a la superficie amesetada de la cima en la que se encuentra el punto geodésico sobre unos imponentes precipicios. En el mapa se llaman Piedras del Reloj. Es curioso como en casi todas las sierras hay algunas peñas que los lugareños han utilizado para saber la hora del día según incida sobre ellas los rayos del sol. Me viene a la memoria la Ceja del Reloj de la solana del Sopalmo que servía a los habitantes de Las Encebras para saber la hora aproximada. Curiosamente el Sopalmo también tiene otro cerro del Águila.

Desde la cima se ven numerosos sistemas montañosos, destacando los de Revolcadores, a escasos kilómetros y con el pico de los Odres en primer plano. Hacia el oeste vemos las estribaciones de la Sierra de Cazorla, la mole de la Sagra, más abajo, la Sierra de María y multitud de sierras de la Región de Murcia, hacia el sur y el este.
Después de las fotos hemos vuelto hacia el punto de partida. Desde las Peñas del Águila hemos empezado a descender en esta ocasión en dirección hacia el bar “Casablanca” en la carretera de Andalucía, salvando una fuerte pendiente con mucha piedra suelta. Hemos ido buscando la loma que tiene su solana quemada por un incendio de hace dos años, y su umbría con un bosque claro de pinos y de sabinas arbustivas. Terminamos en unos campos cerealistas muy amplios y esteparios, ahora agotados por la sequía: se llaman Montealbal, El Rabillo, Cañada de los Santos, Los Tellos finalizando en Campillo de Arriba.
Hemos empleado casi cinco horas en toda la ruta.
Buitres planeando


sábado, 11 de febrero de 2012

Sierra de Ricote.-Sendero del Collado de la Madera

Día 11 de febrero de 2012. El grupo de amigos-senderistas de Cartagena han hecho una ruta por esta sierra y no he querido dejar pasar la oportunidad de unirme a ellos ya que seguro que sería una gran ruta. El día muy frio al principio, ya que hemos empezado la ruta con 2 grados, pero al no hacer aire no hemos tenido sensación de mucho frio, al contrario, el solecico nos ha acompañado a lo largo de toda la ruta.


Se trata de una ruta circular con 16,7 km de recorrido, aunque hemos hecho unos pocos más. El Guía, Ramón. En el podómetro de Paco se marcaban 22,5 y todos sabemos que esto es infalible. Total 5 horas y 45 minutos. Si hubiéramos hecho los 16,7 los minutos, lógicamente serían menos.

La Sierra de Ricote tiene una gran extensión, en concreto 4.219 hectáreas en una longitud de 16 km. Su máxima altitud es el pico de Los Almeces de 1.122 m. Sus datos de fauna y flora son los siguientes:

Flora representativa

Carrasca, Coscoja, Pino carrasco, Enebro común, Sabina común, Lentisco , Madroño, Aladierno, Espino negro, Cornicabra, Durillo, Tomillo, Romero, Albardín, Lastón, Gamón, Romero, Albardín

Fauna representativa

Águila-azor perdicera, Búho real, Águila real, Halcón peregrino, Gato montés, Zorro común, Lagarto ocelado, Verderón común, Verdecillo, Tejón, Chova piquirroja, Conejo, Gineta, Águila culebrera, Águila calzada, Totovía, Collalba negra, Curruca rabilarga, Culebrera europea, Murcielago grande de herradura, Murciélago de cueva, Murciélago ratonero patudo, Gran capricornio
HITOS PRINCIPALES DEL RECORRIDO:

• La ruta la hemos empezado a la altura del km 10 de la carretera que sale de Ricote en dirección a Mula-Cieza. Hemos empezado a subir por el camino que sale a la izquierda hasta las ruinas de la Casa Forestal de Cuesta Alta donde se toma el sendero espectacular que rodea casi toda la sierra construido a principios del siglo XX para la repoblación de toda la sierra. Destaca su obra de mampostería que se conserva de maravilla.

• La senda se adentra en la montaña y llega a los pies del monte Piedra Negra. Aquí vemos que se incorpora una senda que viene por nuestra izquierda que es por la que tenemos que bajar, luego debemos tomar a la derecha.

• Al dar cara al sur, la solana de Piedra Negra, ya vemos enfrente, pero muy a lo lejos y en la cima de la montaña la caseta forestal y una construcción verde que es un palomar recientemente construido. Detrás está el collado de Linuesa, nuestro siguiente objetivo. También se ven las antenas de los Almeces.

• La senda se va convirtiendo en pista y ahora vamos bajando.

• Encontramos a la izquierda una senda. Hay una señal blanca y amarilla.

• Salimos otra vez a la pista. Ahora vamos subiendo. Nos encontramos una puerta en la pista. A la derecha vamos viendo el campo de La Bermeja.

• Otra puerta en la pista. Nos encontramos un sendero a la izquierda. Hay un hito y unas señales. Vamos subiendo y la cuesta se va poniendo más dura.

• Llegamos a un cruce de senderos en los que podemos tener un poco de confusión. Nos fijamos bien y seguimos rectos, dejando el de la derecha. Vemos a unos 5 metros del cruce las señales de pequeño recorrido.

• Llegamos al Collado de Linuesa (857 m).

• Unos cuantos hemos subido por la pista de la izquierda a ver la caseta forestal. Nos pensábamos que era una ermita, pero ¡joder, menudas romerías deberían de hacer! Pasamos también por el palomar. Desde la caseta hay unos miradores espectaculares. En dirección oeste se ven claramente nevados la silueta de la Sagra, a su derecha Revolcadores y a la izquierda Sierra de María.

• Bajamos al Collado Linuesa nuevamente y seguimos la pista. Bajada.

• A unos cientos de metros nos vamos descolgando de la pista por unos atajos hasta que encontramos de nuevo el sendero que se dirige a nuestra izquierda.

• Vemos enfrente unas bonitas paredes al pie de Los Almeces.

• Vamos viendo a nuestra derecha el impresionante Barranco de Ambrós.

• El sendero perfectamente conservado llega a través de una solana al Collado de la Madera, donde hay un pequeño paso que da a la otra cara de la sierra.

• Descendemos hacia Piedra Negra para encontrarnos con la senda inicial. Cuando lleguemos al cruce de sendas, debemos acordarnos de seguir el sentido de la bajada y no volver a subir, ya que las fuerzas no estaban como para repetir otra vez la subida.

• Vamos viendo una caseta solitaria en un pico que debemos de ir rodeando el monte en el que se encuentra.

• Llegamos a las ruinas de la Casa Forestal de Cuesta Alta.

• Por la pista bajamos hasta la carretera, en el punto de inicio de la ruta.

 En este enlace puedes ver otro reportaje y más información de la Sierra de Ricote de otra ruta que hice el día 13 de febrero de 2011 con el grupo HINNENI de Jumilla, hace pues un año justo. En esta ocasión empezamos en la Casa Forestal de la Calera, al principio de la sierra viniendo desde Ricote y con subida al pico de los Almeces.

Mas Fotos, en este caso de Jose María Martín, en el que abundan las personas. En las mías predominan los paisajes.

domingo, 5 de febrero de 2012

Sierra Larga por los Collados de Matas y el de la Parra


Día 5 de febrero de 2012. El número del día es el de los grados que hacía, 5 gradicos pero que no daban sensación de mucho frio por el solecico. El grupo Hinneni ha cambiado La Caballera por esta Sierra del sur del término de Jumilla en el que la temperatura es un poco más agradable que en el norte del término.

La distancia recorrida no ha sido mucha, unos 9 kilómetros. la pendiente bastante brusca por la parte de la umbria, aunque corta porque enseguida estamos en los collados. A falta de gps, aqui podéis ver el recorrido:



Ver mapa más grande

Hemos subido por el Collado de Matas y bajado hacia lo solana buscando la rambla del Acebuchar. La sendaesta mas o menos visible y transitable aunque abandonada, ya que procede de la época en la que en esta sierra se explotaba el esparto, sobre todo en la solana, y pasaban a la umbria por los numerosos collados que tiene la sierra.

Hemos estado bajando hasta la casa forestal, donde dice el guia, Paco, que había la "tendía" llamada "Tendía de Mata de abajo". Una "tendía" era donde dejaban el esparto después de recogerlo del monte para clasificarlo y pesarlo.

Después del almuerzo en este sitio hemos vuelto a subir por la rambla del Acebuchar y en el primer camino que sale a la izquierda hemos empezado a subir una larga cuesta hasta el collado de Parra. Algunos hemos subido a la Madama, de 871 metros de altitud.

Es de destacar que este no es el punto más alto de la sierra,. ya que este se encuentra más al este, en una cima de 875 metros a continuación de los collados Mellizos.

En las etiquetas de la derecha podéis ver otras dos entradas de la Sierra Larga, en la que salen muchos de los que se han venido hoy.

domingo, 15 de enero de 2012

El Portús-La Azohía (Cartagena)

Día 14 de enero de 2012. Hoy me he pegado un madrugón de la leche para estar en el Portús a las 8:00, hora que mis amigos cartageneros tenían de inicio de la ruta, justo con el amanecer.





La ruta, hasta la Cala del Bolete Grande la hemos hecho siguiendo el GR-92 que atraviesa todo el litoral murciano. La hemos iniciado en la playa del Portús dirigiéndonos hacia el oeste subiendo el monte hasta encontrar un sendero muy marcado con las señales blancas y rojas, que por cierto están muy seguidas y muy recientes, con lo que es casi imposible perderse.


En general, este primer tramo es escarpado con algunas zonas de recorrido muy aéreo por acantilados en los que hay que ir con mucho cuidado, motivo por el cual mi amigo Paco no ha aparecido por allí.


El sendero va subiendo y bajando por numerosas ramblas, llamadas por los cartageneros vaguadas en las que se hacen más presente la flora de la zona, entre las que destacan el pino carrasco, las cornicabras periploca, el famoso palmito cartagenero y gran variedad de plantas aromáticas como el tomillo, el romero y la lavándula que me llamó la atención que en estas fechas tan tempranas estuviera en plena floración.

Al llegar a los 2,4 km se llega a los famosos Amarillos, paredes de arcilla en la que predomina este color y gran gama de ocres, en donde el sendero se pone un poco más dificultoso, y en el que en algunos tramos hay que echar el culo al suelo.

Pasados los Amarillos, la senda se acerca a una gran pendiente que asciende hasta el collado de la Aguja de 252 metros. Desde aquí se puede llegar a la famosa Casa del Comandante, construcción militar, igual que muchas otras que se esparcen por todo el litoral cartagenero. También, algunos hemos subido hasta la cima (282 m) en el que hay otra construcción de vigilancia militar desde dónde se observan unas vistas impresionantes de toda la bahía de Cartagena y la Sierra de la Muela.

Bajamos de nuevo al collado de la Aguja y nos disponemos a bajar por una fuerte pendiente pero por una senda en muy buen estado a la playa de Cala Aguilar.

Decir que desde este collado podemos tomar a la derecha una pista militar muy marcada que nos lleva a las alturas de la Sierra de la Muela y poder bajar de nuevo al Portús por si queremos hacer una ruta circular, que seguro que algún día haré si encuentro algún valiente que me acompañe.

En Cala Aguilar, una bonita playa, almorzamos y recreamos la vista con las olas tranquilas que llegan hasta la arena. Los que en el verano se quieran bañar en ella deben de hacer un gran recorrido a pie por fuertes pendientes o acceder a la misma por barcas. A la izquierda de la playa se encuentra la cueva de Neptuno o de la Virgen, aunque se necesitan cuerdas para descender ya que dicen que tiene unos 15 metros de profundidad y que el agua que tiene en el fondo es dulce a pesar de estar al lado de la playa.

Seguimos avanzando por el GR subiendo y bajando vaguadas hasta encontrar una grande que se adentra en la Rambla del Morteral. Al llegar justo al enlace con una antigua pista, se encuentra la fuente del Morteral, pero que no hemos visto. Cogemos la pista a la izquierda y nos llevará a una casa aislada. Se trata del Cuartel de Boletes, con una balconada preciosa hacia el mar.

A continuación de la casa seguimos un poco por la pista y pronto descendemos por un camino dirección el mar, hasta encontrar de nuevo el sendero del GR que nos llevara viendo más calas hasta la Playa Grande de Boletes. Allí hemos descansado a la sombra de las paredes del acantilado para después iniciar la subida por la Rambla de Boletes que ya no dejaremos hasta llegar al Collado de Boletes, dando cara ya al campo de Campillo de Adentro y viendo ya el Golfo de Mazarrón. El GR lo dejamos al poco de entrar en la rambla. Esta rambla es bastante agradable ya que tiene mucha roca viva y de muchos colores y muy poblada de adelfas o baladres.

En Campillo de Adentro cogemos la rambla de la Azohía que nos llevará a esta pedanía cartagenera. Manolo dice que esta rambla también se llama Rambla de la Bocaoria. La llegada ha sido justo a las 14:00 horas por lo que la ruta, con descansos incluidos ha durado seis horas en las que hemos recorrido 15 kilómetros.

Después hemos dado buena cuenta de una buenísima paella de marisco en el Restaurante la Azohía.



LA AZOHÍA: es un pueblo de origen pesquero en el que se practica una de las técnicas pesqueras más antiguas y original. Se trata de las almadrabas, un arte de pesca formada por un conjunto de redes que forman un cerco laberíntico con forma de copo que obliga a los peces a salir a superficie y concentrarse en este y que los pescadores con barcas en círculo, los capturan alzándolos con ganchos hasta la cubierta. Ya en 1850, el diccionario de Pascual Madoz hace referencia a la almadraba de la Azohía en donde los peces, y sobre todo los atunes y bonitos vienen por la costa y al llegar a la punta de la Azohía se encuentran con la almadraba, punto de paso obligado.



(Apuntes tomados del libro “GR92 Región de Murcia-España” de Andrés Ros, Ventura Valero y José Luis Llamusí)

Cuartel de Boletes
Cala de Boletes, al fondo
Desembocadura de la Rambla de Boletes
Palmitos y adelfas en la Rambla de Boletes
Restaurante La Azohía


Rambla del Morteral