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jueves, 26 de julio de 2012

LA LAGUNA DEL ARDAL (Jumilla)

Hoy día 26 de julio de 2012 se cumplen justo veintiséis años de las lluvias torrenciales que dieron lugar a que se formara la Laguna del Ardal en la zona endorreica de esta zona de nuestro término municipal.

En la entrada anterior en la que hablo del paseo que hicimos por el Ardal, Frachorramón me hablaba de la última vez que conoció este hecho, precisamente en el año 1986. Me dijo que tenía unas fotos de este hecho que son las que he escaneado y puesto en esta entrada.

Al fondo, la Casa de los Molina
Buscando en Internet he encontrado un libro con diversos artículos de temática variada, titulado “Homenaje al Profesor Juan Torres Fontes” entre el que esta uno escrito por Alfredo Morales Gil titulado “Lluvias torrenciales e inundaciones del 25 y 26 de julio de 1986 en el término de Jumilla”. En él se comentan las lluvias que cayeron durante esos dos días y sus consecuencias, entre las que se encuentran la formación de la Laguna del Ardal. Desde luego, lo que el señor Google no nos enseñe es que no existe.

El agua en la misma puerta de la Casa de los Molina
Dice Alfredo Morales Gil, el mismo que escribió “La vid y el vino en la zona de Jumilla” que las lluvias empezaron a las 20:30 horas del día 25 y terminaron a las 9:00 del día 26 cayendo en ése periodo de tiempo 145 litros/m2 en el observatorio de Jumilla y 101 l/m2 en el del Ardal. Estos registros se superaron en las zonas altas de la Sierra del Buey por sus dos vertientes provocando el desbordamiento de las ramblas de ambos lados. Resultado de ello fue la salida de la Rambla del Judío y la formación de la Laguna del Ardal.

Delante de la Casa de los Molina

LA LAGUNA DEL ARDAL


Según Alfredo Morales, se trata de una cuenca endorreica configurada por la convergencia de los glacis procedentes de la solana de la Sierra del Buey y la umbría de la Sierra de Enmedio, que descansan sobre materiales del Mioceno Superior. Es un área donde la recibir las aportaciones procedentes de un chubasco de fuerte intensidad horaria se produce la concentración de la escorrentía superficial sobre terrenos más deprimidos, dando lugar a un encharcamiento momentáneo, ya que tiende a desaparecer por filtración, tal vez favorecido por pequeñas líneas de fractura que atraviesan los espesores de las margas y permiten la recarga de los acuíferos existentes sobre las calizas del Cretácico subyacente.

Debajo podéis leer el citado artículo de Alfredo Morales Gil en el que explica la formación de la laguna, la recarga del acuífero, las consecuencias. También explica la crecida de la Rambla del Judío también en esas dos fechas en las que ahora se cumplen 26 años.

En este enlace tal vez se lea mejor


sábado, 14 de julio de 2012

CAMINANDO POR EL ARDAL.-CUCO DEL ARDAL (Jumilla)


Sierra del Buey desde El  Ardal
Día 12 de julio de 2012. Con Fracho y Roque he realizado un bonito recorrido por el paraje jumillano del Ardal. La mañana no ha sido muy calurosa ya que había blandura que se ha ido descolgando de la Sierra de Salinas y del Serral, aparte del madrugón que nos hemos pegado. A las siete ya estábamos andando.

El Ardal es una gran llanura situada al este de la ciudad de Jumilla delimitada por la Sierra del Buey por el norte, la Sierra de Enmedio al sur (¿En medio de qué? Pues situada entre el Carche y la Sierra del Buey), el término municipal de Yecla al este y los altos de las Aneguillas y el Comisario por el Oeste. Las aguas que se escurren de las montañas se concentran en el centro de la llanura formando una zona endorréica donde se suele formar una gran laguna cuando las lluvias son abundantes, cosa que por cierto no ocurre habitualmente. Dice Fracho que la última que recuerda ocurrió en 1986. El agua, cuando esto sucede suele permanecer sobre un mes hasta que termina por secarse al filtrarse en el subsuelo.

Casa Duque Ardal
Si descontamos el cultivo de hortalizas del centro de la llanura y algunas fincas de viñedos, la mayoría de los bancales están abandonados, sin cultivos, ofreciendo un aspecto de abandono. En este paraje estaba proyectado la construcción de un resort importante, que ha quedado en nada, como muchos otros: Alexia Golf.

Casa Fracho
Este paraje no posee especial belleza, pero antiguamente estaba muy poblado ya que había muchas casas, todas ellas habitadas. Muchos bancales poseen los restos de su antigua casica majuelera que era ocupada por el agricultor los días que se dedicaba a faenar sus propiedades o a la recolección. Hemos pasado por numerosas casas, casi todas ellas abandonadas en las que se aprecian las numerosas dependencias que las forman. Incluso hemos visto una ermita en la Casa de Duque Ardal y los restos de otra ermita en la que enterraron al bisabuelo de Fracho cerca de la Casa Fracho. Nos cuenta el bisnieto de aquel tal Fracho, que no lo pudieron enterrar en el cementerio de Jumilla porque murió de fiebre amarilla en la epidemia que se produjo en nuestro pueblo en los años 1811 y 1812. Su familia opto por enterrarlo cerca de la casa y para honrar sus restos, levantaron una pequeña ermita. Nos dice su bisnieto que su padre y su tío llevaron sus restos al cementerio de Jumilla sobre 1960.
Restos de la ermita
Otras construcciones que hemos visto han sido el apeadero del Ardal, dónde el Chicharra, tren de vía estrecha, hacia seis paradas diarias con dirección Jumilla o Yecla, la escuela rural del Ardal y el famoso Cuco del Ardal.
Ermita del Ardal en casa Duque Ardal
Interior de la ermita
 CUCO DEL ARDAL: En este enlace puedes ver otra entrada de este blog que habla de los cucos jumillanos, típicas construcciones rurales de nuestros campos y en la que se habla con detalle del Cuco de la Alberquilla, que se encuentra cerca del Carche.

Cuco del Ardal
 El cuco del Ardal, siguiendo la descripción de J. Molina García, en su publicación “Un habitáculo eventual en el ámbito rural jumillense: el cuco”, dice que se encuentra en el paraje denominado La Capellanía, en un suave glacis de acumulación de suave pendiente hacia el sur en las cercanías de una vía pecuaria de segundo orden. Todo el paraje del Ardal es muy pedregoso, observándose en los propios bancales y en los numerosos montones de piedra que los delimitan acumulados a lo largo de los años y con el esfuerzo de los campesinos. Estas piedras suelen ser planas, lo que facilita la construcción del cuco.
Cuco del Ardal con el sol dándole por el este
Fue construido con piedra mediana propia del lugar, recibida con barro, revocado su exterior con yeso que casi ha desaparecido. Su vano de acceso es ligeramente trapezoidal, con la base menor en el dintel que está formado por dos palos. Un pequeño ventano hacia el este y otro hacia el oeste dominan el horizonte. Sobre posterior refuerzo de yeso realizado en las jambas de la entrada aparece un grafito, repetido varias veces, con fecha de 1872, posible transcripción de anotación anterior, que también puede ser la del remiendo últimamente realizado.
Cuco visto por el este
El cuco del Ardal, alejado en solitario de casas de labor, es otro prototipo de los ubicados en el término de Jumilla, destacando su mayor altura con respecto al diámetro de la base y la perfecta terminación de la falsa cúpula. En buen estado de conservación, el dueño del terreno es Juan Guardiola Vicente, mientras que el del cuco es un aparcero descendiente de su constructor. Aunque el autor del trabajo dice que está en buen estado de conservación, no le vendría mal una reparación para garantizar su mantenimiento en años venideros y garantizar así la permanencia de estas construcciones tan peculiares.
La ruta no la describo porque la puedes hacer por donde quiera y en las direcciones que más te gusten acercándote más o menos a las sierras así como las distancias y tiempo. Lo que sí es recomendable es que en esta época se haga lo más temprano posible o dejarla para otras estaciones del año distintas del verano.
Cada bancal con los restos de su casa de labor.

domingo, 7 de junio de 2009

Jumilla-La Dehesilla

Día 6 de junio de 2009. Ruta seminocturna, la del mes de junio programada por el Grupo Hinneni. Buen tiempo, sin calor, nublado y en la última parte de la ruta una lluvia no muy intensa que ha refrescado más el ambiente, ya que en la casa de Antonio había 13º.

Hemos hecho la ruta cerca de 30 senderistas en animada tertulia y buen ambiente.
Hemos iniciado la marcha en la sede del grupo y hemos cruzado toda la huerta hasta la rambla del Morrón hasta la altura del Cordel de los Jinetes, una vía pecuaria, donde hemos salido de la rambla para iniciar la subida a la Peladilla. Conforme vamos subiendo, el paisaje de la vega jumillana se ve en toda su amplitud a los pies de la ciudad.

Pasamos el bosque de la Peladilla, por la umbría de la Sierra dl Molar y llegamos a la Hoya Alta, preludio de la vega de la Casa Castillo, entre unos preciosos bancales de almendros. En la Hoya Alta paramos en la Casa Majuelera del Tio Molina. La casa esta abierta y perfectamente cuidada al igual que otras casas majueleras de la Casa Castillo, arregladas con la colaboración de los dueños de la finca y que pueden visitarse sin ningún problema.

La casa majuelera es un tipo de vivienda rural típica del Altiplano. Se trata de una finca de pequeños propietarios y su nombre deriva de la importancia vinícola de la zona. Cuando el agricultor adquiría unos terrenos, construía esta sencilla morada en la que animales y personas compartían el mismo techo y plantaba el manjuelico (viñedo). Suelen tener la entrada con la chimenea, una habitación para las personas y otra, la cuadra, para las mulas. También está un amasador y una aljibe.
Este tipo de casa servía de morada eventual al agricultor, pero en la época de recolección se trasladaba a ella con su familia.




Mirad que bonica es esta posía que había en la chimenea de la casa, escrita por la nieta del tio Molina.

AQUELLA CASICA
En la Hoya Alta
a orilla del monte,
hay una casica
como una flor blanca
rodeada de almendros.
¡Y es tan bonica!
Sus cuatro paredes
desprenden retazos
de tiempos pasados,
de carros, de mulas,
de cargas de uva,
de vida y trabajo.

Cobija su techo…
su porche, su cuarto,
su aljibe y su cuadra,
su poyo y la chimenea
donde mi madre guisaba.
Me gusta ir a verla
porque la hizo mi abuelo,
mi abuelo Molina.
Me gusta ir a verla
porque yo en su puerta
de niña jugaba.
Me subía al monte y
desde allí cantaba.

Mi padre y mi hermano
un coche me hicieron
con un capacico
pa que yo montara.
Y con trenzas de majas
de esparto, por el caminico,
mi hermano del coche tiraba.
Hoy he vuelto a verla,
y al estar cerquica
un tumulto de emociones
sentí al verla tan linda.
Aquella casica
que hizo mi abuelo
en aquellos tiempos
rodeada de viñas,
parece una novia,
está remozada.
Me gusta ir a verla
y al pisar las piedras
que su porche guarda
fluyen a mi mente
aquellos recuerdos
que llevo muy dentro,
muy dentro del alma.
(Ana Antonia Alonso Molina
Marzo de 2001).

Salimos de la Hoya Alta y entramos en la Casa Castillo. Los almendros se convierten en viñedos, primorosamente cultivados, perfectamente labrados, escardados y cuidados, preparados para dar las uvas que nos proporcionarán esos exquisitos caldos tan famosos.

La noche se nos echa encima y las primeras gotas de agua. Nos adentramos en la senda que nos lleva a los Gargantones, conocida por los ciclistas como senda de Bartolo. Al llegar al camino, tomamos a la izquierda en dirección a la Dehesilla. Bajamos hacía el llano. Cerca, la rambla de los Gargantones desagua hacía esta vega, para por el Estrecho de la Deshilla, terminar en la Rambla del Judío en dirección al río Segura. Hemos terminado la ruta en la casa de Antonio Carrión, miembro del club, en la carretera que pasa por este campo.

4 horas y 10 minutos de marcha, de los cuales 20 minutos han sido para descansar. 18,74 kilómetros recorridos.
Aqui podéis ver la ruta sobre el terreno:



Ver Jumilla-La Deshilla en un mapa más grande