jueves, 22 de mayo de 2014

Travesía de Sierra Seca (Parque Natural Sierra de Castril)

Pino laricio en la subida por el Barranco del Chaparral
Los días 17 y 18, veintisiete senderistas del grupo Hinneni hemos hecho una interesante travesía  por Sierra Seca, encuadrada en el Parque Natural de Sierra de Castril. Temperaturas normales de la época que han bajado hasta casi cuatro grados por la noche y ambiente, en general seco por la falta de lluvias que también se deja notar por estos lares.
La "V" que se aprecia son Las Horquillas
Hemos accedido al inicio de la ruta por la carretera que va desde la Puebla de Don Fadrique a los Collados de la Sagra. Esta carretera, muy estrecha, una vez pasados los collados, llega a la que se dirige a Huéscar, y tomando esta dirección, una vez que pasamos las secuoyas, tomamos una pista hacia la derecha en el Cortijo de la Noguera. Nada más tomarla, debemos vadear el río Raigadas que aguas  abajo alimenta el embalse de San Clemente que veremos en numerosas ocasiones desde las cimas de las sierras.  Este camino se llama de  Los Prados del Duque, y a unos dos kilómetros, vemos un claro allanado donde dejamos los coches, frente a otra pista que se mete hacia un barranco  (barranco del Tornajuelo) y por la cual bajaremos al día siguiente.
Iniciando la subida al Barranco del Chaparral
Empezamos pues la ruta por la pista que bordea el llano y en dirección oeste. Llegaremos a una curva en la que el camino principal sigue hacia arriba, pero lo dejamos y seguimos rectos por un camino secundario que nos lleva en unos momentos a un cortijo totalmente en ruinas. Se trata del cortijo del Escribano. Pasamos por delante de las ruinas y parece que bajamos durante unos metros, pero debemos ir girando hacia la derecha para iniciar la subida. Hay varios caminos pero tenemos que tener como referencia un barranco que tenemos enfrente, llamado Barranco del Chaparral por el cual tenemos que subir por un camino muy poco transitado hasta que desparece a considerable altura. Cuando desaparece debemos seguir la subida por una gran pendiente casi en la misma dirección que traemos, sin girar de momento hacia la izquierda. Debemos ir pendientes de las cimas, ya que debemos tener como referencia dos picos, llamados Las Horquillas, a través de los cuales debemos pasar.
Cortijo del Escribano
Cuando hemos subido bastante, sin llegar a las cimas, vamos girando hacia la izquierda buscando una senda que nos conduce a una fuente justo debajo de las Horquillas. Una vez repuestas las cantimploras, seguimos subiendo por el barranco que baja de las Horquillas. Estas tienen 2005 la de la derecha y 2008 la de la izquierda. Al atravesarlas vemos el enorme poljé de la Laguna hacia donde nos tenemos que dirigir.
Subida del Chaparral, margen izquierdo (oeste)
Caminamos por su terra rossa (terreno arcilloso de color rojo formado a partir de la erosión de la roca caliza en el que se ha oxidado el hierro) y vemos como casi está totalmente seca, quedando un charco pequeño entre hierbas. Vemos también varios sumideros por los que se desborda la laguna cuando se llena por los efectos de las lluvias o el deshielo de la nieve.
La Sagra desde el Barranco del Chaparral
Seguimos atravesando la laguna hasta el lado opuesto a la entrada, y en este collado encontramos un camino que debemos tomar hacia la izquierda para llegar a las cimas del Tornajuelos y del Buitre. De camino hacia estas cumbres, comemos al resel en el Morro del Pocico, una pequeña elevación a la izquierda del camino.
Fuente al pié de Las Horquillas
Dejamos las mochilonas, y más aliviados de peso nos dirigimos por el camino para subir a la cuerda y llegar al Tornajuelos (2.136 m) en el que se encuentra el punto geodésico. Seguimos la cuerda hacia el oeste para llegar a la Morra Buitre (2.141 m), algo más elevado que el anterior, pero sin punto geodésico. Seguimos caminando hacia el oeste y ahora bajamos, teniendo enfrente la Torca de la Nieve, otra interesante erosión calcárea. Unos cuantos nos ponemos a buscar la Fuente del Buitre, hasta que la encontramos a unos metros del  barranco que se dirige hacia el sur. Bajamos y nos refrescamos la boca con el breve hilillo de agua de tira. Volvemos al camino y nos dirigimos hacia donde comimos, la Morro del Pocico, dejando a nuestra izquierda las dos cimas por las que hemos pasado hace poco.
Poljé de La Laguna
Nos volvemos a cargar las mochilas y volvemos por el camino que nos lleva otra vez a la Laguna, pero ahora no entramos en ella, sino que la dejamos a la derecha y seguimos el camino en sentido ascendente que va rodeando el monte que la Laguna tiene  en su lado más elevado.
La Laguna, casi seca
Al llegar al collado, divisamos nuevos horizontes y bajando, enseguida se ve a la izquierda  el refugio al que nos dirigimos para pasar la noche. Antes de llegar al hondo, nos desviamos hacia la izquierda del camino hacia una especie de collado desde el que ya claramente se divisa el refugio a nuestros pies. Si no hacemos esto, se puede seguir el camino y luego regresar en sentido contrario, pero el atajo del collado nos evita hacer una larga caminata después de todo un día de montaña y con sobrepeso en las espaldas.
En el Tornajuelos
Antes de llegar al refugio, pasamos por la fuente para asearnos y reponer las botellas. La noche, por lo menos al abrigo de la intemperie, es entretenida, celebración de cumpleaños incluido (la señorita Fina), ronquidos, paseos a descargas la vejiga y otros ruidos de dudosa procedencia. Yo por lo menos, ni cinco minutos dormí… pero palos a gusto, no duelen.
En la cima del Buitre
El siguiente día, tras tocar diana a las siete horas y desayunar, salimos del Refugio de Los Prados del Conde en dirección este, en busca del Banderín, pasando por un bonito prado, aunque con hierba poco vigorosa por la falta de agua. El prado nos lleva a un camino y siempre subiendo, llegamos a un collado en el que dejamos de nuevo las mochilas para acercarnos, siguiendo ahora la pista, pero en sentido descendiente, hasta el peñón del Toro, en el que podemos observar dos peñas parecidas a los “Hermanillos” jumillanos.
Torca de la Nieve, el oeste del Buitre
Una vez rodeados, volvemos al collado para coger mochilas y dirigirnos hacia el Banderín. En el collado debemos coger un camino secundario que nos lleva a una dolina pequeñita que atravesamos, y en su lado opuesto, seguir buscando la cuerda en dirección este. Antes de empezar a subir de nuevo hasta la cima del Banderín, dejamos en una especie de mirador que está enfrente de un pino laricio impresionante, las mochilas, ya que cuando bajemos, almorzaremos en este sitio. La subida ya es más corta y una vez en la cima… y deleitarnos con las impresionantes vistas: el Empanadas, El Banderillas… y hacia el sur y el este, la siempre impresionante Sagra, bajamos de nuevo al punto del almuerzo.
Fuente del Buitre
Después de reponer fuerzas nos disponemos a bajar por el barranco que tenemos enfrente, en el que está el impresionante pino laricio que he comentado antes. Se trata del Barranco del Tornajuelo. Vamos bajando buscando la parte más profunda del mismo. No tardaremos mucho en llegar a una fuente: la Fuente de los Agujeros.
Bajando hacia el refugio. Se ve en el centro de la foto
Seguimos bajando por el barranco, pero de pronto, encontramos un obstáculo: un gran escarpe que no tiene buena pinta.  Tras ver las alternativas optamos por subir por la ladera de la izquierda en la que se ve restos de senda y la roca manchada de tierra roja cuando llueve al ser arrastrada por la erosión. La senda es muy bonita e interesante, aunque sube bastante. Hay que cruzar un nuevo barranco y seguir subiendo hasta que se encuentra con otra más marcada que parece ser que viene de la Fuente de los agujeros, aunque de esto no estoy seguro. Ahora solo queda seguir bajando hasta una casa en ruina al lado de una pequeña balsa que recoge el agua abundante de la fuente que se encuentra cerca.
Refugio Prados del Conde
Hay que comentar que otra opción era seguir por el barranco, ya que cuatro compañeros lo han hecho sin dificultad a partir del obstáculo que he comentado. Desde el nivel del barranco, se han metido por una leja a la izquierda que les ha permitido saltar el obstáculo y continuar bajando.
¡Cumpleaños feliz!
A partir de  la balsa y la fuente, ya no hay pérdida. Seguimos la pista que baja por el lateral del barranco que nos lleva directamente a donde dejamos los coches el día anterior.

Plantas rupícolas en el Peñón del Toro
Según el GPS de José Díaz, han sido 30 kilómetros en  los dos días y 9 horas andando, aunque a mi me han parecido muchas más. Luego pondré al enlace a la ruta de wikiloc.

ENLACE CON LA RUTA DEL GPS DE JOSÉ DÍAZ
Vegetación rastrera en una dolina.
PARQUE NATURAL SIERRA DE CASTRIL:

La riqueza y diversidad de los valores ambientales y culturales de la Sierra de Castril motivaron su declaración como Parque Natural por parte de la Junta de Andalucía en 1989.
El río Castril constituye un hábitat de gran variedad y belleza donde se pueden encontrar especies, entre las que destacan la trucha común y la nutria. En las zonas más bajas aparecen encinas y pinos carrascos que ceden los lugares más húmedos a quejigos, fresnos y arces. El pino salgareño o laricio se impone en las franjas más altas junto con la sabina rastrera y los piornales que colonizan las crestas y los roquedos. En los impresionantes paredones verticales anidan importantes poblaciones de buitre leonado, que tienen en estas sierras su límite suroriental de la Península Ibérica.

Pino Laricio herido
El espectacular relieve de esta sierra, con altas cumbres carbonatadas surcadas por el río Castril que se encaja sobre margas y arcillas menos competentes, que ocupan el núcleo de un sinclinal, provoca la profusión de manantiales y el desarrollo de numerosas formas kársticas como dolinas, lapiaces, simas grutas, galerías…

Otro impresionante pino laricio
Los aprovechamientos tradicionales se derivan de la explotación de la madera del monte, la apicultura y la ganadería. Destaca la presencia de oveja segureña, raza muy adaptada a las duras condiciones de la zona y favorecida por los excelentes pastos de la montaña.

El Banderín

El Parque Natural Sierra de Castril ocupa 12.696 hectáreas, incluidas en su totalidad en el término municipal de Castril. Se sitúa al noroeste de la provincia de Granada  limitando con el jienense Parque Natural  de Cazorla, Segura y Las Villas. Las alturas del parque oscilan entre los 850 metros en su parte más baja hasta los 2.135 metros de Mojón Alto o Pico Tornajuelos (sin embargo en el mapa de IBERPIX, el más alto es el Buitre, con 2.141 m). Las especiales características geológicas de estas sierras han favorecido la existencia de abundantes cuevas como la Cueva de Don Fernando, que es la de mayor profundidad y longitud de Granada con numerosas galerías y salas de incomparable belleza.
(Información de un cartel del parque)
En la cima del Banderín
Barranco del Tornajuelo (bajada)
Fuente de los Agujeros y nuestro senderista más joven: Alejandro
Obstáculo en el Barranco del Tornajuelo
Subiendo para esquivar el obstáculo

Peñón del Toro

sábado, 5 de abril de 2014

VÍA VERDE DEL SERPIS EN LORCHA-LA SAFOR

La Vía Verde entrando a uno de los túneles
Día 5 de abril de 2014. Hoy, Luisma y yo hemos madrugado para hacer un largo viaje hasta Lorcha para junto con nuestros compañeros cartageneros realizar una interesante caminata por la Vía Verde del río Serpis por el Barranco del infierno, entre las provincias de Alicante y Valencia.
El día, luminoso y primaveral, con sol, pero sin demasiado calor. Esta ruta nos ha permitido conocer y aprender cosas de Lorcha, el Río Serpis, las Vías Verdes y la Sierra de la Safor además de convivir con nuestros amigos senderistas de Cartagena.

Ruta calculada en Google Earth

El inicio de la ruta al pie del castillo de Perputxent
LA RUTA: la ruta ha sido larga, 22,08 km realizados durante cinco horas y media disfrutando de vistas espectaculares y apreciando los vivos colores  que nos ofrece la primavera en estas fechas.
La hemos empezado en la antigua estación del tren de Lorcha que se encuentra un poco alejada de la localidad, al pie del castillo de Lorcha, también llamado de Perputxent porque domina el valle del mismo nombre, y las ruinas de una antigua fábrica de papel de seda de la que queda una nave y la esbelta chimenea.
Hay que seguir la vía verde en dirección a Villalonga, es decir, hacia el noreste. No hay pérdida ninguna ya que se trata de un angosto valle con muy pocas salidas, salvo algún sendero o algún camino aislado, pero enseguida se adivina cuál es el trazado del antiguo ferrocarril, que es el que hay que seguir siempre.  Hasta llegar a Villalonga son 13 km, pero nos hemos vuelto en el punto 9,22.
Lentisco a punto de estar en flor
Pasamos por  cinco túneles, uno de ellos algo largo (150 metrso), por lo que sería conveniente llevar alguna linterna, aunque tienen galerías por las que entra algo de luz. Hay que ir con precaución ya que esta ruta es transitada por numerosos ciclistas. Podemos bajar al cauce del rio por numerosos senderos para ver los peces, sobre todo truchas, las aves o hacer bonitas fotos en sus numerosas pozas que nos invitan a bañarnos. De hecho hemos visto unos alemanes tomando el sol después de un agradable baño, no sabemos si algo frio, en el rio.
Pasamos por una represa para desviar el agua a una acequia que va por la margen derecha. Nosotros bajamos por la margen izquierda, pero enseguida llegaremos a un bonito puente que nos conduce a la otra orilla. En este puente precisamente esta el límite entre las provincias de Alicante y Valencia. A unos pocos metros podemos ver los pilares del  puente por el que pasaba el tren a la orilla derecha. Enseguida llegaremos a la fábrica de la luz, una pequeña central (Fábrica de luz del Inferm).
Al pasar el túnel más largo, solamente hemos andado unos metros hasta llegar a los 9,22 km que he comentado antes y hemos vuelto por el mismo camino. Luisma y yo, en la fábrica de Luz del Inferm nos hemos despedido de los cartageneros, porque nos apetecía subir a la montaña y volver a Lorcha por la parte alta de la montaña de La Safor. Justo en este punto de la Fábrica de la luz se encuentra el PR que con una fuerte subida nos llevará, por el Barranco de la Parra hasta la carretera que nos volverá a Lorcha a media altura de la montaña de la Safor o de la Azafor (1013 m). Antes de llegar a la carretera vemos un impresionante salto  que dará gusto de ver cuando baje agua por este barranco. En Google Earth he visto una foto callendo agua por este salto, que se encuentra justo debajo de una impresionante casa con vistas al rio Serpis, pero que se ve allá abajo, al fondo.
Cuando llegamos a la carretera estamos en el km 13,29. Parece que las cuestas se han terminado, pero es un espejismo. Se ve el mar a pocos kilómetros y Gandia al fondo.  Debemos seguir subiendo hasta la curva de nivel de 561 metros, dejando a nuestra izquierda el pico de la Safor o de la Azafor. Esta carretera (menos mal que sin apenas tráfico), sin dejarla nos lleva hasta Lorcha. Las vistas son gratificantes: cerezos en flor, a veces se ve el río Serpis a nuestra derecha y en el fondo del barranco.  Vemos indicaciones de algunas fuentes: Fuente de Serquera, Fuente dels Olbits y Fuente de Bassiets. No visitamos ninguna porque el cansancio es ya evidente.
Cuando llegamos a Lorcha, giramos a la derecha y por la carretera y salimos del pueblo buscando la estación. Tenemos que cruzar el río por un largo puente y coger, al final del mismo la carretera que nos sube de nuevo a la estación del ferrocarril. Hemos hecho justo los 22,08 kilómetros que se han comentado al principio.

COSAS DE INTERÉS:

Vía Verde del Serpis
: me ha llamado la atención que el tren que por aquí discurría, era llamado popularmente “tren chicharra”, igual que el que teníamos en Jumilla. No en vano, nuestro chicharra llegaba a esta vía ya que llegaba hasta Muro de Alcoy dónde enlazaba con la línea Alcoy-Gandía. También era llamado “el tren de los ingleses” ya que fue puesto en marcha por una compañía inglesa. Me ha sorprendido el que la puesta en funcionamiento fuera solamente de dos años. Los túneles, la plataforma por la que va la vía, los puentes, las estaciones, los apeaderos, los terraplenes de piedra… que hemos visto necesitan muchas horas de trabajo. No sé. Es un poco inverosímil. En este enlace podéis ver su historia, así como un interesante proyecto del Ayuntamiento de Beniarrés para el acondicionamiento de la Vía Verde.
Nuestro chicharra en la estación de Jumilla
Siento un envidia tremenda de pensar que los restos de la vía de nuestro chicharra entre Cieza-Jumilla-Yecla y Villena nunca llegará a estar acondicionada por la desidia de unos políticos que solamente se preocupan de las apariencias, olvidando proyectos que desarrollen nuestro patrimonio natural, nuestro turismo,  y beneficien a la población de la zona ofreciéndole servicios que mejoren su calidad de vida. Muchos de los tramos serán irrecuperables ya que se han adueñado los vecinos colindantes ante la pasividad de los políticos que lo han consentido.

Sobre la Vía Verde del Serpis (Ayuntamiento de Beniarrés)

Proyecto (interesante documentos sobre la historia, naturaleza, proyecto...)


Estación de Jumilla


El rio Serpis: no sabía si era un afluente o un río que desemboca en el mar. Ahora ya está claro.  Tiene una longitud de 74,5 kilómetros y nace más arriba de Alcoy a los pies del Carrascal de la Font Roja, por la unión en el Valle de Polop, del barranco Polop y el barranco del Troncal. Desemboca en Gandía y su afluente principal es el Vernisa.




sábado, 4 de enero de 2014

GENERADOR DE HORIZONTES


Navegar por la página www.montanasdelsur.es  es una gozada. Cada vez encuentras algo que te llama la atención y te entretiene y te hace investigar más.

A los senderistas, cuando subimos a una montaña, la ilusión que tenemos es ver las vistas que se pueden contemplar desde la cima y adivinar las sierras, picos, montañas, ciudades… que desde ella se aprecian. Es difícil conocerlas todas, pero usando esta herramienta no hay lugar a dudas y ningún accidente orográfico quedará en el olvido.
Puedes acceder al generador y leer el artículo en "montañas del sur" en este enlace.

He realizado varias panorámicas desde la cima del Carche y de la Sierra del Buey y ahora seguro que no hay duda la próxima vez que suba a estas cimas, en reconocer todo el horizonte.

Desde la cima del Carche, mirando hacia el este
Puedes dirigir la generación del horizonte hacia el punto cardinal que desees, incluso hacer un zoom para aumentar un determinado trozo de horizonte y verlo más claro. Es sencillo de utilizar: una vez que has colocado el punto de vista en el lugar deseado, solo tienes que elegir el punto cardinal y pinchar en “Show the panorama”.

Desde la cima de la Sierra del Buey, mirando hacia el norte
Enlace al generador de horizontes. (Te lleva a los Alpes por defecto. Debes hacer más grande el mapa y elegir nuestras montañas, aunque puedes aprovechar y ver una panorámica desde el Mont Blanc).

Esta herramienta está relacionada con la curiosidad que también experimentamos desde las cimas de las montañas de que distancia puede abarcar nuestra vista, curiosidad que también lo explican estupendamente en esta página y que puedes leer en este enlace.

viernes, 3 de enero de 2014

Barranco de Gebas-Embalse de Algeciras y Rambla de Algeciras

Día dos de enero de 2014. Hemos empezado hoy las rutas del nuevo año por estos paisajes tan raros, a la vez que llamativos pero que suelen ser abundantes por la Región de Murcia, que como bien sabemos, es una de las regiones más secas de Europa.
GEBAS es una pedanía de Alhama de Murcia que dista de la cabeza del municipio 10 kilómetros en dirección a Pliego o Mula desde Alhama y situada en las inmediaciones de la parte este de Sierra Espuña. La población se reparte en varios caseríos diseminados por el territorio y sus habitantes se han dedicado  tradicionalmente a la agricultura, aunque ahora tiene la pedanía una nueva actividad basada en el turismo rural ya que hemos podido ver numerosas casas rurales que contribuye a mantener la población y a adecentar las viviendas.

Sin duda, el paisaje es lo más característico de este núcleo rural con el Barranco de Gebas como principal atractivo, así como la cercanía del embalse de Algeciras. Dicho paisaje está formado por estepas yesosas, margosas y arcillosas de tipo desértico que nos ofrece unas imágenes llamativas y espectaculares formado por cárcavas, cañones y barrancos, llamado popularmente paisaje lunar o bads-land. Estas formaciones son debidas a la acción principalmente del agua, aunque también del viento. ¿Cómo puede pues el agua moldear este paisaje en un lugar en el que apenas llueve? Resulta que las escasas lluvias, a menudo caen en forma torrencial que excava con facilidad zanjas y hondonadas en el terreno blando, sin protección, y crea extrañas formaciones, a menudo muy bellas. La inclinación de las pendientes facilita el trabajo a la erosión ya que incluso la fuerza de la gravedad hace que se vayan escurriendo las laderas incluso sin el efecto del agua.
Al fondo, embalse de Algeciras
Junto a estas formaciones convive en el fondo de los cauces y de las ramblas terrenos amantes de la salinidad (halomorfos) como consecuencia de los procesos de salinización en el fondo de los cauces.

En 1995 fue declarado Espacio Natural Protegido. En dicho año fue también construido el embalse de Algeciras que también forma parte de este espacio protegido y que se incluye en el Plan General de Defensa contra las avenidas de la cuenca del río Segura a la vez que se utiliza como almacenamiento del Trasvase Tajo-Segura. El embalse tiene una capacidad de 44,6 Hm3.

El término BADLANDS (tierras malas) procede de este paisaje característico que predomina en el estado de Dakota del Sur, tal vez traducido del nombre que los indios nativos de aquellos lugares daban a estas tierras: “mako sica”, literalmente “malas tierras”. Se trata de un terreno sedimentario que puede presentar una espectacular gama de colores ya que alterna capas que van del negro azulado oscuro, característico del carbón, al blanco del caolín o el yeso, pasando por el rojo brillante, característico de algunas arcillas. En Gebas predominan los grises y blancos.

En España, además de en nuestra región, se puede encontrar un amplio paisaje de badlands en Andalucía Oriental, rodeando el valle de los ríos Guadix y Fardes, en la Accitania (provincia de Granada). Además, en Almería ocupan un 15%. También en el valle del Ebro (los Monegros, las Bardenas Reales).


LA RUTA: hemos empezado la ruta justo al pasar Gebas, en un bar llamado “El Mirador de Gebas” junto a la carretera que va hacia Pliego justo en el ímite de los términos municipales de Alhama y de Mula. Hemos empezado a bajar por la carretera hasta el núcleo de casas siguiente y seguimos las indicaciones en este núcleo de Barranco de Gebas y Mirador de Gebas, girando a la izquierda. Debemos dejar el cementerio a nuestra derecha y seguir  hasta un cruce de caminos en el que podemos ver al final y a más altura el mirador. El otro camino baja a un nivel inferior, pero también se dirige al mirador. Nosotros seguimos rectos, hacemos unas fotos en  el mirador y seguimos dirección hacia el embalse por el camino que sale al frente. Debemos seguir siempre el camino principal.

Encontraremos una fuerte bajada y un quiebro del camino hacia el norte que debemos seguir. Cuando llegamos otra vez a la parte más alta hay más cruces de caminos, pero debemos bajar de nuevo hacia el embalse, es decir, hacia la derecha. Este camino ya no nos deja hasta el embarcadero en medio del embalse.

Estamos en el kilómetro siete y pico. Después de almorzar y contemplar la serenidad del agua, volvemos sobre nuestros pasos por el mismo camino y cuando llevamos 11,5 kilómetros, un poco antes de llegar al mirador, tomamos un camino que termina en un gran bancal de almendreros. Lo atravesamos y un poco hacia la derecha del bancal encontramos una senda que baja al cauce de la rambla de Algeciras. La seguimos en sentido ascendente cruzando varias veces su cauce por el que corre, a veces, un hilillo de agua.

Llegaremos a un camino que cruza la rambla, y lo lógico sería salir de ella subiendo hacia la derecha, pero aun hemos seguido por la rambla, aunque al no haber senda se hace difícil circular por ella por el agua, el barro y los matorrales. 

Hemos andado unos 700 metros y al llegar a una pendiente accesible, hemos remontado hacia la ladera de la derecha para encontrar entre cultivos abandonados y olivera jóvenes el camino que nos conduce hacia el caserío de Casas de Abajo, ya en la pedanía de Gebas. Una vez llegamos al asfalto, no lo dejamos hasta atravesar el núcleo rural y llegar de nuevo al punto de partida.
En total han sido 17 kilómetros realizados en algo menos de cuatro horas. Nos ha servido de base esta ruta que hemos encontrado en wikiloc, cuyo autor es HIDROSU, aunque le hemos añadido un trozo más de rambla que el que sale en la ruta, de ahí la diferencia de kilómetros.

Fotos de lo que no hemos visto: el embalse desde la presa

Vegetación de la Rambla de Algeciras

Rambla de Algeciras
Una foto preciosa del embalse donde se puede apreciar el paisaje de badlands (José Andrés Sánchez)