En la carretera que va de Cazorla al pantano del Tranco, a la altura de la Torre del Vinagre que es el edificio al que acudía Franco para cazar y que ahora es un Museo en el cual podemos ver lo más representativo del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, tomamos dirección “Río Borosa” y al pasar una piscifactoría enseguida llegamos al inicio de la ruta que es fácilmente identificable, pues existe una cadena que impide el paso de los vehículos al sendero.
Iniciamos la ruta a las 7:10
El río Borosa es un pequeño río de unos 11 km, pero con un buen aporte de agua ya que es el afluente más importante del Guadalquivir antes del embalse del Tranco de Beas. Nace en la laguna de Aguas Negras y cede sus aguas al Guadalquivir a la altura de una piscifactoria, cerca de la Torre del Vinagre.
Entre la vegetación que encontramos en este trayecto, destacan los pinos laricio, resinero y carrasco, así como vegetación autóctona de la talla de las coscojas, romerales, madroños...
A unos tres kilómetros más o menos, atravesamos por primera vez el río Borosa, a través del Puente de los Caracolillos y muy cerca de éste atravesaremos otro segundo puente, a través del cual dejamos la pista forestal para tomar una senda que se inicia en el paraje denominado Vado Rosales. Ésta es la entrada natural a la Cerrada de Elías
Cerrada de Elías
En este tramo el río Borosa aparece encajonado entre estrechos paredones por donde rezuma el agua y por los que discurre una pasarela de madera volada, sin la cual sería imposible atravesar la cerrada.
En el entorno de la Cerrada de Elías aparecen especies vegetales entre las que destacan madroños, olivillas, quejigos, boj, plantas trepadoras (hiedras, madreselvas, zarzaparrillas...) y una flora variada y abundante de especies rupícolas, algunas únicas como la Pinguicula valliseneriifolia, planta carnívora que crece en los roquedos húmedos de este paraje. La fauna de ungulados y aves está muy bien representada, destacando las especies relacionadas con el río.
A la salida de la Cerrada de Elías, tomamos de nuevo la pista forestal, habiendo recorrido hasta el momento aproximadamente cuatro kilómetros del total de esta ruta. Próximamente llegamos hasta la fuente de Huelga Nidillo (6km).
Seguimos subiendo ahora por el valle que termina en el collado de Roblehondo. Subimos por la margen derecha, aunque una vez arriba vimos que subía una buena senda por la parte izquierda, pero no vimos claramente por donde se cogía.
Collado de Roblehondo
Campos de Hernán Perea (los vemos a lo lejos):
Alguien ha dicho que este terreno es una especie de Tibet andaluz. Los Campos de Hernán Perea son famosos por las especies cinegéticas que los pueblan y por las formaciones kársticas que presenta en toda su extensión, con abundancia de torcas, simas, dolinas, etc. en definitiva, es una gran extensión de tierras áridas y agrestes que le dan un aspecto lunar. Las comunidades vegetales que pueden observarse en el entorno son pinares, sabinares, enebrales y en las zonas más altas piornales. La fauna de ungulados y aves está muy bien representada, destacando las especies cinegéticas.
Vemos también un nevero en la máxima altitud de Cazorla, Las Empanadas (2107 m) y también a nuestra derecha también observamos poco a poco la imponente silueta de la Sagra, máxima altitud de la Cordillera Subbética, a la que pertenece también, Cazorla. Parece que ya vamos alcanzado la cima del Banderillas, pues sus dos refugios blancos parecen cada vez más cerca. Llegamos a la cima después de más de cuatro horas y media de marcha. Estamos a una altitud de 1993 metros sobre el nivel del mar. Observamos grandes rapaces planeando sobre nuestras cabezas, y creemos que algunas de ellas son quebrantahuesos que se vuelven a ver por estas montañas después de estar extinguidos durante un tiempo. Después de comer en el refugio y descansar un poco, empezamos la bajada con un bochorno que asusta.
La senda de bajada, por la ladera que da a Pinos Negros, se coge justo detrás del refugio del guardia que vigila estas montañas y esta muy bien conservada y la bajada es muy suave. Enseguida llegamos al camino que conectará, más abajo con la pista que va al cortijo de Pinos Negros.
Al llegar a un collado que da vistas al valle del Aguamulas, no se si es el Collado de la Carrasca, hay que seguir por la cuerda, por una senda para evitar dar el rodeo por la pista, dirigiéndonos a un monte que hay que rodear por la derecha según marchamos. Al otro lado de este monte vemos unos postes de cemento de una línea eléctrica en el suelo. La seguimos y damos vistas a un nuevo collado que bajamos por una vaguada entre eriales de antiguos cultivos y siguiendo un camino marcado, pero muy abandonado. Llegaremos hasta unas señales de pintura del GR-7 que viene de Pontones y continuamos bajando y que ya no deberemos de abandonar hasta el final.
Pronto encontraremos una fuente-abrevadero hecho con unos grandes troncos de madera que nos viene muy bien para reponer agua, ya que hace rato que hemos gastado la última. Unas gotas de lluvia nos refrescan un poco y agradecemos el nublado, pero dura poco.
Seguimos bajando por el valle guiándonos por unos altos chopos que hay en el fondo y que nos conducen por un arroyo a una cortijada abandonada. Seguimos bajando y debemos pasar al lado izquierdo del arroyo, ya que hay que remontar un poco para dirigirnos por la parte izquierda de este barranco que a esta altura se divide en dos. Pasamos otra construcción abandonada y enseguida se inicia una fuente pendiente que nos lleva a la pista que baja por la margen derecha del Aguamulas.
El cansancio es ya apreciable, por lo menos en mí. No hacemos nada más que preguntarle a Juan que cuanto queda, y el nos contesta que dos horas, pero hace una hora también faltaban dos horas y un rato después, seguían faltando dos horas. Algo no cuadra aquí, y suponemos que para animarnos, Juan nos dice lo de las dos horas.
La pista nos lleva hasta la antigua casa forestal de los Bonales, junto a una fuente abundante y una balsa que recoge el agua de la misma. Estamos en el kilómetro 31 y son las ocho de la tarde, por lo tanto, casi trece horas de marcha. Es la primera vez en mi vida que me doy una caminata como esta. Después de esto, las etapas del camino de Santiago, si lo hago alguna vez, me parecerán una minucia.
Bueno, como no se si habré descrito bien la ruta pues seguro que me faltan muchas referencias y también habrá algún error os pongo estos enlaces para que contrastéis la información:
http://www.sierracazorla.com/elparque.html
http://www.acazorla.com/
http://www.magina-jaen.com/villas/mulas1.htm
Otras rutas por la zona:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=68953
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=129522
2 comentarios:
Enhorabuena por la ruta, tan solo una puntualización por el título, ya que la misma se desarrolla casi en totalidad por la Sierra de Segura, concretamente en Santiago-Pontones. ( Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas).
ha sido bonito ver la sierras de las banderillas y pinal negro, aunque tengo unos recuerdos antes de 16 años haciendo senderos para que fuera franco y algunos de sus ministros a cazar la cabra montes que es lo que existia en aquella epoca, podria contar muchas historias de vivencias en esas sieras de las banderillas y pinal negro entre otras sierras de segura en sus recoleccion de pinos, laricio que era el que mas se ponia asi mismo un cuñado mio estaba de guarda forestal en los villares, y desde hay iba yo a trabajar hacer trozos de carril del que se dice la ruta de estos andantes siendo mi encargado en aque entoces un tal Agustin de apellido si no me engaños punzano. en la torreo el vinagre en aquella epoca de franco habia un primo de mi padre llamado donato y la mujer victoria. ecetera ecetera y mucho penado y sufrido por las montañas de las sierras de cazorla pero tambien nos ha sevido para despues hacernos la vida mas facil y llevadera por estar a costubrados a una vida dura de mucho sacrifio para poder sobrevivir en aquella epoca. y esos es lo que havia las repoblaciones de los pinos lo poco que se cosechaba en el campo y las matanzas era la plaza con la que cotaban nuestros padre para poder sacarnos adelante con tanto sacrificio, pero aquel sacrificio nos unia ha todos para en familia conpartiendolo todo lo bueno y lo malo nos dejo el amor y el cariño mas grande que a uno le puede quedar en recuerdo de toda nuestra familia y esta herencia asi contado por eenciama es la que nos ha dejado ha todos los que hemos vivido en Las Canalejas y aldeas de todas esas montañas aquel sentir familiar que para muchos lo quisieran hoy, y si quiere alguien tenerme algun comentario a mi respecto pongo mi correo, para que se me pueda dirigir, solo que puede entender mis faltas de ortografia. pero creo que queda todo entendido, muchas gracias. correo. holaholaeug@live.com y laseupontones@yahoo.es.
Publicar un comentario