viernes, 7 de noviembre de 2008

Batán del Puerto.- Sierra del Agua

La aldea de Batán del Puerto se encuentra en la Sierra del Agua, dentro del término municipal de Paterna del Madera. La Sierra del Agua es una de las estribaciones más importantes de la Sierra del Segura que ocupa gran parte del suroeste de la provincia de Albacete, internándose también en la provincia de Jaén.

La aldea del Batán está en esta zona montañosa, junto al río Endrinales, cuando se junta con el río Madera.

La ruta ha sido muy interesante. No la describo porque no me he quedado con muchas referencias. Ha sido circular y hemos tardado unas 5 horas en hacerla por zonas montañosas. Debido a la lluvia suave que nos ha acompañado también hemos disfrutado del barro por un camino que nos acercaba al Encebrico (Juan Fría). Desde este cortijo hemos buscado el río Endrinales y la carretera para subir un barranco y coger la cuerda de la sierra de vuelta al Batán. Desde esta sierra se ve el pueblo de Vegarella.

En este enlace podréis ver las fotos que he subido a Flickr:

(Hay otras fotos que no son de esta excursión, pero no se cómo quitarlas, aunque todas son mías).
La excursión la hicimos el día 2 de noviembre, domingo, aunque el grupo HINNENI estuvo todo el fin de semana. El sábado creo que hicieron una excursión preciosa. Subieron a la cima de la Almenara.

domingo, 12 de octubre de 2008

Peñas Blancas-Calderoncillo

11 de octubre de 2008. Los meteorólogos decían que iba a llover mucho por esta zona, pero no ha caído ni gota, pero si que ha estado muy cubierto y amenazante, pero sin lluvia. La ruta seminocturna de cada mes del grupo HINNENI ha sido hoy por estos lares del norte del término municipal de Jumilla, a 25 kilómetros del pueblo. Le hemos dado la vuelta al Calderoncillo y Peñas Blancas. Hemos empezado casi pegados a la carretera de Fuente Álamo-Yecla, a unos cuatro o cinco kilómetros hacia Fuente Álamo desde el cruce que lleva a Jumilla. La ida la hemos hecho por el piedemonte de la umbría de Calderoncillo para subir a las Peñas Blancas. Primero hemos llegado al punto geodésico de Los Cerrajos con 956 metros sobre el nivel del mar.

Hemos podido ver los cantiles con gran desarrollo vertical de hasta 60 metros que dan hacía el norte, hacia Fuente Álamo. Asomados a estos acantilados hemos visto una pareja de águilas que viven en estas paredes y que parece ser que no se han visto afectadas por los cercanos parques eólicos. El tipo de roca permite la existencia de numerosas oquedades y hornacinas que favorece la presencia de avifauna rupícola, como las águilas que he mencionado, aunque también se pueden encontrar lechuza, halcón peregrino, grajas, cuervos, avión roquero… También había abundantes calderones, que ahora estaban llenos de agua por las recientes lluvias. Tal vez de aquí le venga el nombre de estos montes: “Calderoncillo”.

Después hemos bajado hasta el collado y hemos vuelto a subir al promontorio rocoso del Cenajo, donde está la máxima altura de toda la zona con 960 metros.

La bajada le hemos hecho por la solana que desciende suavemente hacia la llanura de la Cañada del Águila para coger el camino que nos saca a la pista que nos vuelve al punto de partida.

Como datos curiosos, Roque Martínez Abellán reseña en “Juncellus” estos datos históricos:
- De la época argárica datan los poblados fortificados de la Morra de Entrecenajos (Cerro Conejero) y el poblado del Cerro del Moro.
- En el siglo XVI, entre los años 1552 y 1562 se realizaron barias batidas contra los lobos que poblaban estos montes que dieron como resultado la muerte de 20 ejemplares.
- En 1690, para sufragar los gastos de los festejos de la patrona Nuestra Señora de la Asunción, se adjudica el aprovechamiento de la dehesa de Peñas Blancas, que era posesión de la cofradía desde 1670.
- En el siglo XX, desde 1936 hasta 1955 se realizaron varias talas en Peñas Blancas.

Bibliografía: Revista “Juncellus” nº 10, de diciembre de 1994.




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lunes, 6 de octubre de 2008

Las cuatro cimas del Carche

Normalmente, se habla de las tres cimas del Carche. Son los tres picos que se dibujan en la silueta del Carche al verlo desde Jumilla y que son de izquierda a derecha, la Capurulla (1299 m), la Morra de la Sima (1365 m) y la Madama (1372 m). Sin embargo hoy, 5 de octubre hemos hecho una más; una más baja y que se encuentra más a la izquierda de la Capurulla. Se trata de la Pedriza de 983 metros que va delimitando, según se sube, la margen derecha del impresionante Barranco del Infierno.

Hemos empezado la ruta al pasar la casa en ruinas que hay en el camino de los Lomazos, que lo hemos cogido por la carretera que va de la de Pinoso al Salero de la Rosa. Ruta durica pues se parte aproximadamente desde los 700 metros sobre el nivel del mar salvando un desnivel de 670 metros de subidas y bajadas.

Esta ruta ha estado organizado por el GRUPO HINNENI y en la misma hemos participado 26 senderistas. Se trataba de hacer un pequeño homenaje a Felisa Jiménez Lázaro que en enero de este mismo año y haciendo esta misma ruta tuvo un desgraciado accidente al impactarle una piedra que se ruló. Tuvo que intervenir el 112 y fue rescatada por un helicóptero. Felisa, ya totalmente recuperada de aquel accidente, nos ha acompañado hasta el lugar en que ocurrió y ha agradecido al grupo este bonito detalle. A partir de aquí, la mayoría se han vuelto a buscar la senda del Pino de la Omblanquilla, ya que era bastante peligroso seguir subiendo porque éramos muchos y por los problemas de las piedras sueltas, como muy bien han comprobado hoy María Luisa y Fran ya que ha rulado otra piedra que afortunadamente no ha tenido mayores consecuencias. Solamente cinco hemos seguido. Trepando un poco hemos conseguido hacer cumbre en la Capurulla y seguir a las otras dos cumbres que todavía nos quedaban, la Sima y la Madama.


Es una ruta preciosa, ya que las vistas desde la Capurulla son espectaculares, pero que recomiendo hacer en pequeños grupos de treo o cuatro personas y además llevando bastante cuidado.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Incendio en Santa Ana del Monte (Jumilla)

El pasado día 16 de septiembre, martes, cuado estaba andando por Jumilla, al cruzar una de las calles y mirar en dirección Santa Ana, un escalofrío invadió mi cuerpo al ver a lo lejos salir humo del monte.
La preocupación iba en aumento porque en cada bocacalle me paraba para comprobar que el humo no desaparecía, e incluso, iba aumentando. Pasando el tiempo se veían ya los helicópteros descargando agua y con el anochecer, las luces intermitentes de los bomberos.
Al ver que la cosa era seria, fuimos mi yerno y yo a Protección Civil a ver si necesitaban voluntarios para apagar el fuego o para ayudar en lo que fuera. Nos tomaron los teléfonos y nos dijeron que si era necesario ya nos llamarían, cosa que no pasó porque parece ser que pasada la medianoche tenían controlado el fuego.
Mi primera impresión es que el fuego fue provocado ya que con los prismáticos y desde la terraza de mi casa se veía claramente que el fuego se inició en la pista que va hacía el collado de Pinoso.
¿Qué puede pasar por la mente de algunas personas para tan alegremente encender un bosque que es de todos? ¿A quién se le puede pasar por la cabeza pegar fuego a Santa Ana, por lo que representa para todos los jumillanos? ¿Qué nos está pasando? ¿Por qué no hay un plan de protección del monte de Santa Ana?

Hace ahora 30 años (agosto de 1978) cuando otro devastador incendio, aquel con más de 400 hectáreas quema casi todo el bosque de Santa Ana, incluso su convento. Los medios no son ahora los mismos que entonces, pero si el procedimiento. En aquella ocasión más de 20 focos simultáneos iniciaron el pavoroso incendio, lo que demuestra que tampoco fue cosa de una sola persona. Y yo me pregunto ¿Qué ha sido de los culpables de aquella barbaridad? ¿Qué castigo se les puso? O a caso, ¿ni si quiera se sabe quienes fueron?
Que los culpables de este incendio, el de 2008, tengan un castigo ejemplar y si es necesario que se persone el Ayuntamiento para defender los intereses de todos los Jumillanos. Según el periódico “Jumilla, 7 días” ya se ha localizado a los presuntos autores. Cuatro entre unos 11, ¡Qué casualidad que estos cuatro presuntos sean todos menores de edad! Algo huele mal en todo esto. En este mismo periódico se comenta que ya están en libertad a espera de lo que determine la fiscalía de menores. Pues que se aplique la ley en todo su rigor, no solo con ellos, sino con sus padres si es que son menores.

En este slide podéis ver algunos de los efectos del incendio. Afortunadamente parece que no es mucho, unas 4 hectáreas, pero del bosque más frondoso que quedaba en Santa Ana. Pasarán muchos, muchos años, para que estas cuatro hectáreas queden como los alrededores. Solo nos queda pensar que después de los 30 años del incendio anterior, los pinos que se replantaron tienen una altura de una persona más o menos. Lo que urge ahora es una actuación en la zona que regenere la vegetación lo antes posible. Que no se haga como en el incendio del Carche de hace cuatro años, que lo que se hizo después es esto: ”nada”. Allí están los troncos de los pinos en un caos, todos caídos. No se hizo ninguna labor de repoblación ni de limpieza. Aunque como la naturaleza es sabia, se ven ya algunos pinos que han nacido entre las cenizas.
Aquí en Santa Ana, el terreno tiene mucha inclinación por lo que si no se regenera la cubierta vegetal, la erosión será muy intensa. Me imagino que habrá que limpiar la madera quemada, repoblar con arbustos y plantas de la zona, hacer un seguimiento para reponer, hacer barreras de retención…
¡Qué estas imágenes nos hagan valorar lo que tenemos para poder defenderlo!
Solo queda agradecer a las personas e instituciones que hicieron posible ese día 16 de septiembre que el incendio no fuera a más y quedara reducido solamente 4 hectáreas: Guardia Civil, Protección Civil, voluntarios, bomberos de la localidad y de pueblos cercanos, pilotos de los helicópteros, policía local...

sábado, 23 de agosto de 2008

Cañón de Almadenes (Cieza)

Podemos encontrar uno de los parajes mas bellos de la región de Murcia en el curso del río Segura entre los términos municipales de Calasparra y Cieza. Este impresionante cañón se encuentra en las estribaciones de las sierras del Molino, la Palera, y el Almorchón, limitando por su margen izquierda con el sinclinal de la Campana y el alto de la Serreta.













Aquí la naturaleza se muestra caprichosa y junto con la fuerza del río Segura a lo largo de millones de años ha ido labrando un cañón que en algunos sitios tiene más de 150 metros de altura. También, la naturaleza cárstica de la roca ha propiciado que se pueda observar un lapiaz muy acusado en la roca desnuda. ¡A ver quien es el guapo que anda por ellos descalzo!



Además se pueden encontrar surgencias de agua en zonas del cañón y numerosas simas. Entre las surgencias, la más famosa es la “Fuente del Gorgotón” que se encuentra un poco más abajo del puente metálico que hay al pasar la central de Almacenes, en su margen izquierda. Fuimos a verla, pero no manaba en esta ocasión. En otras ocasiones si manaba y desconocemos porque lo hace unas veces y otras no. Se trata de un manantial de aguas templadas, único en la Región de Murcia.

Entre las simas, destaca la cueva-sima de la Serreta. Únicamente la podemos ver de lejos desde la vertiente opuesta, es decir, en la margen derecha del cañón, ya que siempre que hemos pasado está cerrada. En ella se encuentran unas importantes pinturas rupestres de estilo levantino al igual que las que se pueden contemplar cuando se hace el descenso del Segura, antes de llegar a la presa de la Mulata, en los abrigos de “Los Monigotes”.


Estas cuevas están declaradas Bien de Interés Cultural, lo mismo que toda la extensión del Cañón, que cuenta con una superficie de 116 hectáreas y que es un espacio protegido que garantiza la conservación de su riqueza cultural, natural y patrimonial.





En todos los sitios que he buscado información sobre el cañón, he leído que es posible ver alguna nutria debido a la pureza de las aguas del río Segura en esta zona. Pero son animales que no se dejan ver fácilmente. También sería fácil encontrar algunas rapaces que se sobrevuelan el desfiladero y también murciélagos que se alojan en sus oquedades.




RUTA: la empezamos en la central de Almadenes. Parra llegar a ella, desde Cieza debemos tomar la carretera de Mula. Después el desvío a la derecha que pone Embalse de Alfonso XIII o, no se si pone, del “Quípar” (se trata del mismo embalse), y por último el desvío a la derecha que pone “Almadenes”. Detrás de la central se inicia la marcha por una senda que va por la margen derecha del cañón con trozos que nos adentran un poco hacia el interior en algunos casos.

Los que sufran de vértigo deberán de abstenerse de asomarse demasiado al precipicio, porque da miedo. Más adelante encontraremos una línea eléctrica abandonada. Debemos seguir los palos mas o menos. Veremos en la pared de enfrente la cueva de la Serreta, y un poco más adelante la entrada al fondo del cañón. Se trata de una senda en la que a veces nos encontramos escaleras ya que ésta era muy transitada para comunicar la central eléctrica de Almadenes con la presa de la Mulata. Esto es un caso curioso ya que siempre se suele encontrar la central a los pies de la presa. En este caso, no ocurre así.



En la presa de la Mulata se desvía la mayor parte del agua del río por un largo túnel de unos cuatro o cinco kilómetros para producirse el salto en la central de Almadenes donde hemos iniciado la marcha.





Cruzamos a la otra orilla por la presa de la Mulata, si es que no queremos volver por el mismo sitio, y siguiendo la pista asfaltada hasta los cultivos, en los que hay que tomar dirección derecha, volvemos a la central de Almadenes por la margen izquierda del cañón. Éste no es visible hasta que llegamos a la cueva de la Serreta. A partir de aquí podemos seguir por las cercanías del cañón una vez salvado un pequeño monte que tenemos enfrente.


Al llegar justo enfrente de la central, seguimos por las paredes, ya de poca altura del cañón, hasta encontramos con un puente metálico que cruza el río, en este punto, ya en todo su esplendor. Antes de cruzar el puente, podemos bajar un poco más para asomarnos donde esta la fuente del Gorgotón, para ver si mana. En esta ocasión no hubo suerte.



Tiempo total con descansos: 4 horas y 30 minutos.









viernes, 1 de agosto de 2008

Batería de Cabo Tiñoso (Castillitos)

Uno de los días de playa que he tenido este año en Bolnuevo (Mazarrón) me cogí el coche y fui a Cabo Tiñoso, un lugar con un encanto especial que ya he visitado en otras ocasiones y que en esta ocasión he decidido explorar más a fondo.

Situación: se accede a este bonito lugar desde la carretera que une la Azohía con Cartagena. Cogemos al poco de dejar la Azohía el desvío que sale a la derecha que pone “Campillo de Adentro” y seguimos toda la carretera hasta el final.
Desde la cima del cabo se contempla un paisaje espectacular, con mar a izquierda y derecha y la batería al centro. Se puede observar desde la Punta de los Aguilones (Escombreras) a Cabo de Gata.

La Batería: Lo que más llama la atención, es la Batería del ejército que en este lugar se encuentra y no precisamente en muy buenas condiciones, más de 200 metros de altura.

Estas instalaciones militares fueron construidas entre los años 1933 y 1936 como parte del Plan de defensa de 1926. Tiene bastantes construcciones en varios lugares, siendo su edificio central a imitación de un castillo medieval, y de ahí el nombre de Batería de “Castillitos”. Predomina en todos los edificios un claro estilo “Historicista” imitando construcciones medievales o de la época cásica. Está artillada con dos piezas Vickers de 38,1 cm capaces de lanzar un proyectil de casi una tonelada a unos 35.000 metros de distancia. Esto asegura la defensa de toda la costa de Cartagena. Además cuenta con otras dos piezas Vickers de 14,24 cm y un alcance de unos 21.000 metros.

Este nuevo material permitía a Cartagena contar con un despliegue más amplio, de Cabo Tińoso a Cabo Negrete, que podía evitar un bombardeo naval sobre la Base, al quedar bajo el fuego de nuestras baterías las unidades que tratarán de efectuarlo a menos de 35.000 metros, extremo que quedó ampliamente demostrado durante la Guerra Civil 1936-39.

Quedó fuera de servicio en 1994 y actualmente esta en un estado de abandono total. Parece ser que hay un plan de conservación o de recuperación, pero por lo visto o no ha empezado o hacen muy poco. Lo que si puedo decir es que todas las dependencias, a pesar de su abandono, se encuentran limpias.

Respecto a la propiedad de la batería, he leído en Internet que es del Ministerio de Defensa y no se ha cedido a la Comunidad Autónoma o al ayuntamiento de Cartagena todavía. Está declarado Bien de Interés Cultural.


Resumen: he estado andando por todo el recinto más de tres horas. He dejado el coche en la barrera que había a la entrada, con lo que también se alarga la marcha. También he bajado al faro, por el camino asfaltado, y al subir, he utilizado una senda zigzagueante que sale de la carretera y pasa por otras dependencias, e incluso un túnel.
Sirva el presente reportaje fotográfico para que conozcan el lugar y además como denuncia a las instancias que correspondan por el lamentable estado en el que se encuentran. Seguro estoy que si estas instalaciones estuvieran en otra comunidad autónoma como Cataluña o Valencia, ya lo habrían rehabilitado y destinado a cualquier uso turístico o social para disfrute de turistas y personas del lugar.

jueves, 10 de julio de 2008

Buscando ORQUÍDEAS por el término municipal de Moratalla

Fue Teofrasto, discípulo de Aristóteles, el que le dio el nombre de Orquídeas, que viene de orchis cuyo significado es "testículo", por la forma de sus pseudobulbos. Por esto tenemos la idea ya de que sus raíces son bulbos, como las cebollas. Hay muchísimas variedades por lo que su porte es muy variable. Las hojas son basales, rodean el tallo.
Sus flores poseen formas extrañísimas y exóticas y suelen ser muy vistosas. Son hermafroditas (ambos sexos en la misma flor), zigomorfas (con 1 solo plano de simetría), trímeras (3 sépalos y 3 pétalos) y una columna central que sustenta las estructuras reproductivas masculinas (anteras) y femeninas (pistilo) llamada ginostemo.



El pétalo inferior se llama labelo y su morfología define a los distintos géneros de orquídeas. Las flores pueden ser aisladas o en inflorescencia y son polinizadas por insectos. El polen se encuentra aglomerado, formando una masa llamada polinio el que tiene un extremo con un ensanchamiento glandular, pegajoso, que sirve para que el polinio se adhiera al cuerpo del insecto polinizador.

El pasado día 7 estuvimos por el término municipal de Moratalla Luisma, y yo con Félix, un verdadero experto en estas plantas. A pesar de estar ya entrados en el fuerte calor del verano, encontramos dos variedades de orquídeas en flor:

- La EPIPACTIS MICROPHYLLA, de las palabras griegas smikros y phyllos, pequeño y hoja, en clara referencia a las reducidas dimensiones de sus hojas y sus flores. Se puede encontrar en rincones muy sombríos de pinares, junto a caños rezumantes. Las vimos por la Sierra del Buitre. Es una de nuestras orquídeas más raras y escasas y por tanto extremadamente amenazadas. Sin embargo vimos muchas en unos bancales aunque ya no tenían flor.




Cuando nos pasamos de la Sierra del Buitre al Calar de la Santa nos encontramos con esta curiosa romería. Eran los toros que procedían del pueblo de Nerpio, en Albacete, que eran guiados hacía las inmediaciones de la Casa de Cristo para participar en los encierros de Moratalla que se celebran a mediados de este mes de julio.


- La DACTYLORHIZA ELATA, de las palabras dactylos y rhiza, es decir, dedo y raíz, haciendo referencia a la morfología de los tubérculos, digitados y palmeados que asemejan los dedos de la mano. Son plantas de hasta un metro o más de altura, con dos o tres tubérculos en su parte inferior. Estas orquídeas se presentan ligadas a cursos de agua, en márgenes de arroyos, así como en prados temporalmente encharcados y herbazales húmedos. Hemos visto muchas, con flores vistosas de tonos violetas y blanquecinos en la Sierra de Villafuerte de calar de la Santa.



He consultado “Las plantas herbáceas” de la Enciclopedia Divulgativa de la Historia Natural de Jumilla-Yecla y me he enterado que por nuestros campos y montes jumillanos también podemos encontrar algunas orquídeas como:
- la OPHRYS LUTEA
- la OPHRYS TENTHREDINIFERA (abejera)
- la OPHRYS FUSCA
- la OPHRYS APIFERA
- la OPHRYS SPECULUM (todas estas son parecidas a una abeja), y
- la ORCHIS MASCULA, de tonos azulados.

En adelante, cuando hagamos salidas por nuestro término municipal iremos más pendientes de las “maticas”, para ver si somos capaces de identificar alguna orquídea. Gracias, Félix, por enseñarnos a conocer más a estos seres vivos tan interesantes.