martes, 1 de octubre de 2013

Paseo por las playas y calas de CALBLANQUE

Cala de los Déntoles
Día 21 de septiembre de 2013. A pocas horas de que empiece el otoño, un grupo de 13 jumillanos hemos bajado a hacer una ruta con los senderistas cartageneros, cuyo guía, Manuel, nos ha hecho una ruta tranquila y apacible por el paraje de Calblanque.
Cala Reona (inicio de la ruta)
Esta costa virgen forma parte del Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, parque situado en el sureste de la Región de Murcia. Los límites de la costa del parque se encuentran entre el paraje de Cala Reona, en Cabo de Palos hasta la bahía de Portmán, en total 13 kilómetros de costa sorprendente y espectacular en la que no se atisban restos de humanidad salvo los caminantes y los bañistas.
Hacia el interior, el parque se adentra hasta la población de Llano del Beal, la Sierra de Atamaría y la carretera de acceso a la Manga.
Medio físico: el eje principal del parque es la Sierra Minera de Cartagena-La Unión cuyo punto más elevado es el de la Peña del Águila (387 metros). La sierra es el extremo oriental de las cordilleras Béticas, con relieves calizos interiores y materiales metamórficos (pizarras) más cerca de la costa formando impresionantes acantilados.
Duna fósil
En Calblanque, la costa se abre en una amplia depresión litoral con playas de arena, un cordón dunar y dunas fósiles. Destacan las dunas fósiles que forman un continuo rocoso de color claro entre el mar y la depresión de las Salinas del Rasall. Se formaron hace aproximadamente 70.000 años cuando el nivel del mar era mucho más alto que al actual; un mar cálido y poco profundo en el que las arenas litorales quedaron agregadas por materiales calcáreos procedentes de animales marinos.
Playa de Calblanque
Cuando el mal se retiró, esta formación quedó sometida a una intensa erosión creando formas accidentadas que podemos observar como los bufaderos, que son agujeros en la roca por los que resopla el mar con el oleaje.
Salinas del Rasall
Detrás de esta singular formación sedimentaria, modelada por la erosión litoral, aparece una cuenca cerrada con unas pequeñas salinas, las comentadas Salinas del Rasall, vestigio de dos antiguas lagunas.
Vegetación: la flora del parque es extraordinariamente rica y sorprende su gran variedad en un medio tan árido. Incluye muchos endemismos del sureste de España y del norte de África. Destacan las poblaciones de sabina mora o Araar, una reliquia vegetal de la era terciaria única en Europa y diversos tipos de matorrales costeros adaptados a la aridez.
Palmito con sus frutos
Entre los matorrales destacan los de la zona esteparia, dominados por palmitos, esparto, romero, cornical y aliaga.
Vegetación en la duna fósil
Llama la atención la vegetación que se incrusta entre los huecos de la duna fósil, vegetación típicamente rupícola, adaptadas al sustrato rocoso. Han de crecer en grietas y fisuras haciendo frente a una gran escasez de agua dulce y de suelo, así como al azote constante del viento marino cargado de partículas de sal.
Algunas de estas plantas son carnosas como el hinojo marino, o rastreras como la margarita de mar. Otras tienen glándulas que expulsan el exceso de sal como las siemprevivas.
Lirio de mar
Toda esta vegetación reverdecía con un color verde vivo después de las recientes lluvias que han caído por la zona. Como consecuencia de ella hemos podido ver numerosos lirios de mar en los arenales que preceden a la duna fósil en plena floración.
 Fauna: Estos arenales mantienen una variada y rica fauna que se refugian entre los densos grupos de palmitos. Son abundantes los insectos. También abundan los reptiles: lagartija colirroja, lagarto ocelado y culebras; y las aves, tanto las propias de matorral (currucas, tarabillas, mirlo) como las de zonas abiertas (cogujadas, collalbas, alcaraván…). Las palmeras secas muestran los orificios perforados por el Pito Real que instala sus nidos en ellas. Entre las aves marinas destaca la gaviota de audouin, frecuente en las salinas del Rasall, donde también recalan tarros blancos, avocetas, cigüeñuelas, chorlitejos patinegros y otros limícolos. Ocasionalmente se observan flamencos. Algunas especies de mamíferos como el conejo, el zorro y tejón también son frecuentes.
RUTA: La ruta no es ni muy larga (alrededor de 13 kilómetros) ni complicada ya que predominan las partes llanas. Discurre por el sendero de gran recorrido GR-92, sobre todo en la parte de la costa.
La hemos empezado en la Playa de Cala Reona, cerca de Cabo de Palos. Hemos tomado dirección oeste por una senda que va por media ladera de la montaña pizarrosa que se asoma al mar con bonitos acantilados (El Atalayón). Hemos pasado por numerosos pozos de minas hasta que hemos llegado al Mirador de Punta Negra, en el que hemos descansado y donde José María ha hecho algunas fotos al numeroso grupo de senderistas. Desde aquí podemos ver las tres playas primeras de Calblanque: la primera cala se llama Cala Magre, la segunda Cala Arturo y la tercera, la más grande, la playa de Calnegre propiamente dicha. También vemos las salinas del Rasall y al fondo, la máxima elevación: Peña del Águila.

Hemos continuado por la senda adentrándonos en el barranco colindante con el mirador, pero en lugar de seguir por la costa hemos seguido hacia el interior. Al llegar a una zona con restos de cultivos abandonados más recientes, en un cruce de caminos, divisamos en dirección oeste una pequeña casa precedida de un bonito pino aislado. Se trata de la Casa de las Ratoneras, donde hemos almorzado. Es el punto kilométrico 4,5 de nuestra caminata.
Hacia el Cortijo de la Ratonera
Después de descansar hemos empezado a bajar por una suave senda en dirección a las Salinas del Rasall. El mirador de las aves es 5,8 kilómetros. Aun hemos seguido avanzando por el camino en dirección oeste hasta llegar a la duna fósil junto al mar (kilómetro 7). Allí volvemos en dirección al inicio de nuestra ruta, en esta ocasión por la costa, pasando por las tres playas que he comentado más arriba. Hemos seguido avanzando en busca de una recoleta cala, la Cala de los Déntoles, donde algunos y algunas se han dado un buenísimo baño, y otros nos hemos conformado con mojarnos solo las piernas. A partir de este punto y después del relajante baño en esta playa casi caribeña, hemos seguido la senda que nos lleva al punto de inicio, Cala Reona.
Cornical





En este enlace podréis ver unas fotos espectaculares de Calblanque de la página www.360cities.net. Son fotos en 360 grados y que puedes ir pasando de unas a otras haciendo clic en las flechas de dirección que salen en la foto. Pon la pantalla completa y disfruta.

martes, 28 de mayo de 2013

Circular Sierra de la Sagra (Collado de las Víboras-Bosque Vertical)

Primeros pinos laricios del Bosque Vertical
Día 19 de mayo de 2013. Hoy ha sido un día especial ya que he realizado una de las rutas más interesantes y bonitas desde que practico el senderismo. El club Hinneni tenía programado para este día la subida a la Sagra. Esta primavera rara y fresca nos iba asustando cada vez más conforme nos acercábamos a nuestro destino. El termómetro cada vez bajaba más. En el punto de inicio se quedó clavado en 2 grados y nevando. No quiero pensar la temperatura que debe de hacer a 2381 metros, la cima de nuestro objetivo.

El punto de partida es un cortijo que hay al poco de pasar el restaurante de los Collados de la Sagra, a mano derecha de la carretera. Desde allí, hemos subido unos metros por la carretera en dirección al restaurante hasta que la cerca nos ha dejado adentrarnos a la derecha de la carretera para volver a la altura de donde hemos dejado los coches y coger el camino que nos va subiendo poco a poco hacia la montaña. Vamos tomando en varios cruces de sendas hacia la izquierda ya que vamos en dirección al Collado de las Víboras (1851 metros). Allí encontramos las primeras manchas de nieve que se van haciendo poco a poco más compactas y con más espesor. A partir del collado seguimos la ruta que va por la cuerda, siempre subiendo. Viendo las fotos parece como si estuviéramos en el Himalaya o yo que sé lugar recóndito y olvidado del mundo. Nadie diría que estamos en una montaña media del sur de España y menos que estamos en la segunda quincena de mayo. Es impresionante pisar por nieve virgen por primera vez, los pies se clavan en la nieve primavera y es característico el sonido de las botas al aplastar la nieve.

El almuerzo lo debemos hacer en un resel del viento, pero rodeados de nieve. No nos podemos demorar mucho ya que nos quedamos helados. Seguimos la ruta y pronto encontramos la Pedrera y el Embudo que en cuesta impetuosa se desprende hacia abajo los pocos metros que la nieve y la niebla nos permiten ver. Debemos llevar cuidado de no separarnos para que nadie se quede perdido.

En la cima tenemos suerte ya que no hace aire, y el frio se soporta con la emoción. Nuestro guía, Roque, nos aventura todavía más y decide bajarnos por el Bosque Vertical, por lo que seguimos por la cumbre en dirección oeste en busca de la Sagra Chica. En cuanto llegamos a los primeros pinos, a unos 2000 metros de altura, quedamos admirados por la belleza de la nieve pegada en todas sus hojas y todas sus ramas que hacen de los pinos esculturas espectrales, de una belleza sin igual. No nos cansamos de hacer fotos y de observar estos imponentes pinos laricios (pinus nigra) con su majestuoso pijama.

Es la primera vez que paso por el Bosque Vertical y es impresionante ver los pinos en esta cuesta sin fin superpronunciada. El día contribuye ya que al poco de bajar de la cima se despeja y podemos ver en la lejanía las cumbres nevadas.

No describo los hitos por los que pasamos porque el jaleo de sendas y caminos que hay en el piedemonte puede hacer que me equivoque. Debemos buscar un cortijo muy bien arreglado en una pradera y coger el camino que hay delante de él hacia la derecha para ir bordeando la sierra por la umbría en dirección al punto de inicio.

Hemos tardado 6 horas de caminata y hemos hecho alrededor de 20 kilómetros, que no nos han cansado ya que ha sido muy amena. ¡Bueno, los dos o tres días posteriores si que había algunas agujetas en los muslos!
Otras rutas del blog sobre la Sagra:
La Sierra de la Sagra con el Portazgo
Segunda subida a la Sagra
Deterioro del Embudo.- Sierra de la Sagra” (Debería poner deterioro de la Pedrera).

viernes, 22 de febrero de 2013

Sierra de las Grajas (Jumilla)


EN el centro y al final, Cueva del Peliciego
 Día 17 de febrero de 2013. El grupo Hinneni ha realizado en este día una bonita ruta por la Sierra de las Grajas. Calificada como de dificultad “alta”, ha hecho que no fuésemos muchos los participantes, pero la dificultad ha sido compensada por las vistas, por la Cueva del Peliciego, la cueva del Peligro, la impresionante cresta de la sierra…

Hemos empezado a andar en la pedanía jumillana de La Alqueria, a escasos kilómetros de Jumilla, en la carretera hacia Yecla. Por su calle principal nos dirigimos hacia el oeste buscando las faldas de la sierra. Debemos subir por esta ladera, la Solana de la Alquería. Al final de la calle tomamos a la derecha un camino que nos lleva a un pequeño monte que dejamos a nuestra izquierda.

Vamos viendo ya en la parte alta de la sierra la cueva del Peliciego o de los Murceguillos. Se distingue por una gran piedra que hay en su entrada. Empezamos a subir por el barranco que está justo antes del que está la cueva por la parte más profunda del barranco, con muchos trozos de roca viva salvando una gran altura en poco terreno.

A media altura pasamos al barranco de la cueva, nuestro primer destino de la ruta. Las vistas hacia el sur se quedan ocultas por la espesa niebla aunque en esta zona se va a aclarando ya. Por fin llegamos a la cueva, vemos sus pinturas, bueno, lo que queda de ellas, protegidas por una reja, pero que se encuentra abierta. ¡No sé para qué tanto esfuerzo en subir hasta aquí estos hierros!

Al fondo, Peñarrubia; delante, Monte del Estudiante

CUEVA DEL PELICIEGO:

El profesor J. Fortea Pérez, en su trabajo titulado “Las pinturas rupestres de la cueva del Peliciego o de los Morceguillos” (1974) dice que estas pinturas no son gran cosa, pero sus fases y estilos pictóricos se integran dentro del arte esquemático levantino, encuadrado entre el final del Neolítico y el principio de la Edad de Bronce. Este investigador distingue 14 figuras: tres de ellas humanas, aunque dos de ellas solamente se representa la parte inferior, una cabra, un ciervo, siete équidos estilizados y dos manchas de color de difícil interpretación. Don Jerónimo Molina comenta en su “Carta Arqueológica de Jumilla” que la técnica empleada es la tinta plana y en dos figuras concretas se aprecia el procedimiento previo de perfilar la silueta con una línea fina para después rellenar de color. Según estos autores se trata de una posible temática de carácter mágico: la representación de un ganado doméstico (por el hecho de que todos los animales miren hacia el mismo lado) y de unas divinidades que parecen tener relación con la misma ganadería (representadas por las dos medias figuras humanas que se apoyan sobre los lomos de los cuadrúpedos).

Choca que estas pinturas fuesen declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998 y se encuentren en este estado tan lamentable. La prioridad máxima es conseguir la conservación de las pinturas y su entorno, así como su puesta en valor, para que el público visitante aprecie su valía y necesidad de protección. Cerca de este yacimiento se encuentra el cercano de los abrigos del Buen Aire, algo mejor conservadas.

Además de las pinturas, la cueva constituye un yacimiento en el que se han encontrado diverso material de varias épocas. Cabe destacar media piedra de molino, lascas, cerámicas lisas, acanaladas, pintadas y terra sigillata, así como huesos humanos.
La cueva tiene un desarrollo longitudinal de 75 metros
Peñarrubia
Desde la cueva seguimos hacia la cima, para lo cual salimos en dirección este, a la misma altura, para hacer un zig-zag buscando un paso un poquillo complicado. Lo distinguiremos porque tiene una gran piedra justo en el paso, en posición horizontal, encajada en el cauce. Una vez salvado enseguida estamos en la cima de la sierra. Su altitud sobre el nivel del mar es de 869 metros. Damos vista hacia el norte, teniendo justo enfrente y a escasos metros las paredes de la Peñarrubia, y entre ésta y la cima en la que nos encontramos el pequeño monte del Estudiante. Los lugareños dicen que es una cagada de un gigante que puso sus pies, uno en la Pañarrubia y otro en las Grajas, siendo el Estudiante el resultado de su ocurrencia escatológica. Más a la derecha vemos la Sierra de la Cingla envuelta en una suave niebla. Nos acercamos hacia el oeste para llegar al mismo borde, justo encima de la carretera de Jumilla-Fuente Álamo. En el borde la pared vemos varios tornillos empotrados en la roca pertenecientes a las numerosas vías de escalada que a esta altura tienen su fin. La pared, en algunos tramos tiene más de 130 metros de altura. Después volvemos hacia el este por toda la cresta de la sierra y en una suave bajada pero por terreno abrupto y roca viva y suelta. Algunos restos de pequeños lapiaces van horadando la caliza. Fruto de ello es la gruta o sima del Peligro que encontramos enseguida. Tiene dos aberturas, una encima, más grande pero de difícil acceso y otra más pequeña, pero que permite una entrada más o menos accesible encajonados entre las rocas. Una vez dentro de la sala podemos ver una higuera y una curiosa planta que nace de la roca viva. Tiene un balcón hacia la parte de la umbría pero con una cuesta no aconsejable bajarla. En definitiva, una curiosa formación de la que yo desconocía su existencia.
Cueva del Peligro
Después de almorzar en la entrada de esta curiosa sima, seguimos bajando hasta encontrar los cultivos. Llegamos a un camino que nos saca del Barranco del Bonaire y nos acerca al punto de inicio en La Alquería. La ruta no ha sido muy larga, pero sí interesante y entretenida. El tiempo empleado ha sido de tres horas. El desnivel 269 metros.
Cueva del Peligro
Erosión en la Cueva del Peligro


lunes, 4 de febrero de 2013

Sierra Larga por los collados de Los Palos y del Cuerno

Solana de la Sierra Larga
Día 3 de febrero, día de San Blas. El grupo Hinneni tenía previsto hoy ir al Carche, el Barranco del Zurrior, pero una batida de jabalíes por la zona ha cambiado los planes y nuestro guía Frachorramón, recientemente recuperado de una pequeña lesión, nos ha hecho una bonita ruta por esta sierra, en sus collados más hacia el oeste en el término municipal de Jumilla. En concreto, subida por el Collado de los Palos o de las Columnas, aunque en el mapa pone Collado de Parra. Por este collado pasa la primitiva línea eléctrica que llevaba a Jumilla la energía de la central de Almadenes. Y Collado del Cuerno en el límte con Cieza.

La bajada hacia la solana ha sido por los restos de una antigua senda de esparteros que aún conserva sus taludes de piedra y que tiene un encanto especial ya que no podemos imaginar cómo cruzaban estos collados las mulas o los burros cargados con el esparto u otros enseres. La senda va hacia el llano, divisando el paraje de La casa del Ángel, un paraje aislado y poco transformado por la mano del hombre ya que casi no hay cultivos ni casas, predominando los espartizales. No hay que bajar toda la sierra sino que vamos girando hacia la derecha cruzando varios barrancos por pequeños collados hasta que se divisa una aljibe. Esta aljibe estaba al pie de la tendía del barranco del Cuerno en la que se controlaban las cosechas de esparto de la zona. Seguimos hacia el oeste por el pie de la sierra buscando el barranco del Cuerno para subir al collado del mismo nombre. Lo distinguimos por tener una frondosa pineda que choca en esta parte de la sierra. En el fondo del barranco tomamos un camino de los que hace años hicieron los de las prospecciones petrolíferas. Luego el camino de convierte en senda hasta el collado del Cuerno. Vamos entre los términos municipales de Jumilla y Cieza.

Bajamos la fuerte pendiente de la umbría y enseguida llegamos a la pista en la que nos esperan los coches.

Datos (de la ruta de wikiloc de José Cutillas, nuestro compañero):

3 horas y media.
7,8 kilómetros
Máxima altitud: 706 msnm
Mínima altitud: 378 msnm
Desnivel: 422 metros.
RUTA EN WIKILOC DE JOSÉ CUTILLAS:

El día 31 de mayo de 2009 el mismo grupo y casi con la misma gente, hicimos esta misma ruta. En este enlace podéis ver el reportaje de este blog en el que se comentaba la ruta.

Zona de la Sierra Larga entre el Collado de Parra y el Collado del Cuerno

miércoles, 23 de enero de 2013

Cieza-Abarán-Las norias-El Jarral (circular)

Día 20 de enero de 2013. La ciclogénesis explosiva de ayer aún ha manifestado hoy por la zona sus últimos coletazos en forma de viento. Aún así, nos ha permitido a Luisma y a mí hacer una deliciosa y tranquila ruta a lo largo del río Segura entre estas dos localidades en la que además hemos visitado las principales norias de Abarán, llegando incluso hasta la presa del Jarral.

Ruta:
Inicio: Puente de Hierro, en la salida de Cieza por la carretera de Mula.
Paseo Fluvial de Cieza, bajando por la margen derecha del río.
El Menjú,
Abarán: Noria del Candelón
Noria la Ñorica
Presa del Jarral
Noria Grande
Noria de la Hoya de Don García
De nuevo vuelta para coger la pasarela y cruzar a la otra orilla del río
El Menjú
Sendero del Moro por la ladera de la Atalaya
Puente de Hierro de Cieza

Distancia: 20,24 kilómetros
Ruta sobre Google Earth
Máxima altitud: 302 metros (Cieza está a 188 msnm)
Duración: 5 horas

La ruta en sí es muy bonita, aunque podría ser más si los hombres, especialmente los políticos, se preocuparan más por recuperar parajes y patrimonio abandonado poniéndolos en valor para el disfrute de todos los ciudadanos.

Por la margen derecha del río llegamos al paraje denominado:
EL MENJÚ: es una finca abandonada que se ha dedicado a la producción de electricidad y a diferentes cultivos de huerta y frutales. La central eléctrica que tenía, está totalmente abandonada y en desuso y fue la que proporcionó a Cieza por primera vez corriente eléctrica a principios del siglo XIX. Ahora solo vemos las casas en ruinas, la suciedad, el abandono y la miseria y a pesar de todo ello, es bonito pasear por esta finca. La última vez que pase por esta zona, hará unos cinco años y recuerdo que estaba algo mejor. Sobre todo la zona del estanque, donde ahora la diosa Aretusa, desconsolada, decapitada y llena de grafitis, llora su triste final además del bonito paseo de impresionantes cipreses.
Diosa Aretusa en el estanque en febrero de 2005
Juanma, mi amigo de Cieza me ha pasado este enlace del periódico "Soy de Cieza" en el que podemos conocer algo más sobre esta diosa y del antiguo propietario de la finca.

En este otro enlace del periódico La Opinión, se puede ver como en 2009 se estaba preparando un proyecto de regeneración de la zona en la que los políticos prometían cosas que en 2013 no solo no se han cumplido, sino que con el paso del tiempo, ha hecho que la situación se emperore.

Diosa Aretusa en el estanque el 20/01/2013

Según he leído, Menjú viene de Aben Hud, caudillo  musulmán del reino de Murcia que a mediados del siglo XIII se rindió a la corona de Castilla.

Sacado de http://amigosdelosriosmurcianos.blogspot.com

“En El reino musulmán de Murcia en el siglo XIII, recuerda Torres Fontes que la Crónica General de Alfonso X registra que en junio de 1228 el caudillo murciano Aben Hud, descendiente de los antiguos reyes de Zaragoza, se alzó en el castillo de Ricote contra los Almohades….Los documentos en que se hace referencia al pago de diezmos que el mencionado paraje debía satisfacer al Comendador de la Orden de Santiago –que se encuentran en el Archivo de la Catedral de Murcia y en el Archivo Municipal de Cieza- lo denominan Abenjud en 1475 y Benjú en 1780….Ha sido en los tiempos modernos, a partir de finales del siglo XVIII, cuando el topónimo da muestras de una importante corrupción fonética: cambia la –b- inicial por –m-……Así pues de Aben Hud se pasa a Abenjud, de aquí a Benjú, y este último se corrompe y llega a Menjú. (María José Díez de Revenga, Catedrática de Filología. Artículo publicado en la revista En Cieza en agosto de 1984)”.

Seguimos la ruta en la dirección del rio camino de Abarán que ya tenemos muy cerca. Como vamos por la margen derecha, a escasos metros de pasar la pasarela peatonal, tomamos el primer camino a la derecha para adentrarnos unos metros en los bonitos huertos en los que en esta fecha vemos ya las habas crecidas, las coles y las coliflores, las acelgas, todos ellos entre naranjos y mandarinos.

Camino entre cipreses y paraisos en febreo de 2005
Muy pronto vemos ya la primera noria, la del Candelón sobre la acequia Charrara. Se trata de una noria metálica que data de 1.850 que eleva el agua a un estanque y riega unas 15 tahúllas. Mal presagio para su conservación nos da el leer el letrero que Eugenio, su cuidador ha colocado en el estanque: “De ahora en adelante, el que quiera hacerse cargo de la noria, ahí la tiene; yo ya no puedo llevarla”. Volvemos al camino y llegamos de nuevo al margen derecho del rio y siguiendo su curso, enseguida veremos una nueva noria, ésta totalmente abandonada, La Ñorica.
Noria del Candelón (Abarán)
Seguimos por el rio hacia abajo hasta la pasarela peatonal que une Abarán con el barrio de la Virgen del Oro. Cruzamos a la otra orilla y seguimos el curso del rio hasta llegar a la presa del Jarral, bastante llamativa por la cortina de agua que el río forma. Almorzamos en uno de los bancos, cara el sol mañanero y regresamos a Abarán por el margen del rio. Ahora subimos por su lado izquierdo.

Presa del Jarral (Abarán)
Vamos viendo todo Abarán y ya en su final nos encontramos la Noria Grande. Impresionante ver como descarga sus cangilones en el canal de desagüe. La Noria Grande data de 1805 y tiene fama de ser la mayor de Europa. Se encuentra situada en el Parque de las Norias. Con 11,92 metros de diámetro, eleva 25 litros de agua por segundo, regando 155 tahúllas. Esta noria fue reconstruida en 1951 por encargo de la Comunidad de Regantes bajo la dirección del maestro Nicomedes Caballero. Esta realizada en hierro dulce y madera. El montaje previo se realizó en el ruedo de la Plaza de Toros. En sus muros existe una botella de cristal que contiene los nombres de todos los que participaron en su construcción.
Mapa de la norias de Abarán (www.regmurcia.com)
No queremos irnos sin ver otra bonita noria, la de la Hoya de Don García, para lo que tenemos que seguir subiendo por el margen izquierdo algo menos de un kilómetro pasando por bonitos rincones de limoneros, mandarinos, naranjos y cultivos hortícolas y al lado de la acequia Principal. Esta noria data de 1818, teniendo un diámetro de 8,20 metros. Está enteramente construida en madera, estando muy bien conservada. Al igual que la Noria Grande toma el agua de la Acequia Principal Blanca, regando unas 233 tahúllas.
Noría de la Hoya de Don García
Aunque podríamos seguir hasta Cieza por este margen del rio, preferimos volver al margen derecho, por lo que debemos volver a bajar a Abarán y cruzar la pasarela. El motivo es que queremos terminar la ruta por el impresionante sendero que va por las faldas de la Atalaya hasta el Molino de Teodoro y finalizar de nuevo en el puente. Juanma dice que este sendero se llama "Sendero del Moro", muy cuidado y con maravillosas vistas hacia Cieza, su vega y su río.

Esta senda la cogemos al pasar el Menjú, a mano izquierda al pasar una casa en ruinas cerca del estrecho de Bolvax. Nos llevará, siempre sin dejarla en varios cruces, por debajo de Medina Siyasa, de la ermita de la Virgen del Buen Suceso, del Castillo y nos adentra en la umbría de la Atalaya ciezana.

LA NORIAS: (del libro “Murcia y el agua: historia de una pasión” publicado por la comisión mixta Asamblea Regional de Murcia y Academia Alfonso X el Sabio” Ilustrador Isidoro González-Adalid Cabezas)

El origen de la palabra noria es “Na’ura”, que significa “la que llora”, “la que gime”. El batir constante del agua sobre las paletas, y su desplazamiento con los cangilones cargados de agua que va depositando en una altura superior, produce ese cansino y repetido gimoteo implícito en su nombre.

Los árabes fueron sus máximos difusores, aunque no sus inventores. En nuestra región se empezaron a utilizar en los siglos VIII-IX y poco a poco fueron proliferando en las huertas murcianas.

A comienzos del siglo XVIII existían en la huerta al menos un centenar de norias, y de su importancia nos da cuenta el hecho de que su uso estuviese cuidadosamente legislado. Era el concejo el encargado de autorizar la instalación de cada nueva noria en función de una petición en la que debía aclarar qué zona se pretendía regar.

Las norias más antiguas eran de madera, pero en el siglo XIX se empezó a utilizar en ellas el hierro, lo que las hizo más duraderas y consistentes. En el siglo XX llegó su principal enemigo: el descubrimiento del motor eléctrico para elevar el agua. Poco a poco, las norias pasan a ser objetos de museo, en el mejor de los casos, ya que la mayoría quedaron a abandonadas.

Funcionamiento:

El ingenio consiste en una doble rueda, de madera en un principio y de hierro a partir del siglo XIX de entre cuatro y catorce metros. En su extremo se situaban una especie de paletas sobre las que chocaba la corriente de agua, con lo que se ponía en marcha el artilugio, que reposa en un sólido eje horizontal. En un principio eran de formas planas, pero pronto se sustituyeron por otras de perfil parabólico, que se adaptaba mejor al contacto con el agua, permitiendo la fabricación de norias mayores y más capaces.

Entre paleta y paleta se sitúan los cangilones, llamados también arcaduces o arcabuces. Son los encargados de recoger el agua. Se trata de unos recipientes con una capacidad que podía oscilar entre los dos o tres litros para las norias menores hasta los treinta en el caso de las grandes norias. Los cangilones depositan el agua que recogen en un plano superior y vuelven a sumergirse, ya vacíos, en la corriente del agua. De modo que suben los llenos mientras van bajando los vacíos.

Una vez que giraba la noria, los cangilones iban vertiendo el agua que transportaban a un canal situado a mayor altura, comenzando a regar por gravedad un nuevo territorio más elevado que la altura del agua original.

Actualmente solo quedan en la región unas cuantas norias que prosiguen la terca tarea de elevar el agua gracias al empeño de grupos entusiastas de nuestras tradiciones –Abarán es un buen ejemplo- diseminadas a lo largo de los cauces de ríos y acequias. La mayoría han desaparecido o muestran sus desvencijadas tripas al excursionista curioso. Forman parte de lo que queda de un rico patrimonio hidráulico anterior, que nació con vocación de servicio, sin ansias de perdurar más que lo que su propio cometido hiciese. Su destino era regar, dar de beber a plantas y personas. Y así lo hicieron durante siglos. Sin embargo, el olvido, la degradación y el abandono en el que han estado sumidos estos viejos ingenios, es quizás un triste premio para sus méritos históricos. Resulta urgente que el patrimonio formado por norias, aceñas, molinos, albercas, aljibes, etc. sean rescatados de su destrucción para ayudar a comprender el pasado de nuestra región que es, en definitiva, nuestra propia esencia.
Ruta sobre Google Earth con perfil

sábado, 17 de noviembre de 2012

Central de Almadenes-Los Losares-El Almorchón-Presa del Cárcavo-Central de Almadenes.


El Almorchón con sus cimas entre la bruma
Día 17 de noviembre. Amenaza de lluvia en todas las web para la zona, pero al final no cayó ni una gota y nos permitió realizar esta bonita ruta por los parajes más espectaculares del Término municipal de Cieza con mi amigo Juanma y yo. Una ligera bruma mañanera suavizaba las cimas cercanas de la Palera, el Molino y la que hemos circunvalado por completo, la del Almorchón.


El Fraile
Esta ruta es una variante de la PRMU 25 Salto de Almadenes del libro “Cieza, aventura natural” de José Antonio Pastor González, autor también del conocidísimo blog de naturaleza y senderismo www.montañasdelsur.es. Digo variante porque en la misma no se contempla la vuelta completa a la Sierra del Almorchón, cosa que nosotros si hemos hecho, así como llegar hasta la presa del Cárcavo.

Medido en Google Earth salen justo 22 kilómetros, realizados todos ellos por pistas forestales o caminos en buen estado, además de la carretera que nos ha acercado al la presa del Cárcavo. La máxima altitud ha sido de 430 metros en el Collado del Tío Cristobal y la mínima, 256 en la presa del Cárcavo.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:

Punto de inicio: parte trasera de la Central hidroeléctrica de Almadenes. Desde allí nos adentramos en el complejo kárstico de Los Losares por una pista en muy buen estado.

Ruta
Debemos seguir la pista sin dejarla en ningún momento hasta llegar a la carretera que va al pantano del Quípar o de Alfonso XIII tras bordear el inicio de la Sierra de la Palera. Debemos despreciar los diferentes caminos que salen de la pista forestal y seguir la pista ascendente. Cerca del punto kilométrico 3,5 en el que la pista se divide en dos, seguimos rectos, subiendo. Desde el inicio hasta aquí hemos pasado por un grupo de casas en las que vivieron los ancestros de Juanma, situada en un lugar privilegiado, cultivos más o menos abandonados, ya que es una zona de difícil acceso, una cantera de mármol, bueno, los restos y los derrubios que dejaron, que se nos queda a la derecha hasta que la pista se adentra en la umbría de la Sierra de la Palera. La vegetación, en estos días posteriores a tantas lluvias, esta exuberante, con unos fuertes colores, predominando la típica vegetación mediterránea. José Antonio Pastor comenta en su libro que la Sierra de la Palera es una gran desconocida, olvidada y desmerecida por estas razones: “Desconocida porque son bien pocos los que se adentran en sus crestas, olvidada porque es muy difícil encontrar referencias para realizar una ruta en la misma, y desmerecida porque su valor ecológico es abrumador y poco protegido”, además, amenazado y destruido en gran parte en los últimos incendios forestales que han afectado a la sierra.

En el segundo collado de la sierra desde su inicio la pista hace una fuerte curva y termina a escasos metros en la carretera que hacia la derecha nos llevaría al pantano de Alfonso XIII. Estamos en el punto kilométrico 4,04.

Ruta con  indicación de desnivel
Al llegar a la carretera pues, tomamos a la derecha y caminamos por ella solamente unos metros, ya que nos tenemos que desviar ahora a la izquierda por la pista forestal que en sentido ascendente nos adentra hacia las faldas del Almorchón, que lo tenemos imponente delante de nosotros. La pista nos lleva a una explanada en la que al frente tenemos un gran bancal de almendreros. Nosotros hemos seguido la indicación de la Fuente del Obispo, que está hacia la izquierda.

Hemos almorzado en el área recreativa de dicha fuente, bueno es un decir, porque está totalmente abandonada y la fuente ni gotea después de estas lluvias. La sobreexplotación de los acuíferos se la ha cargado. No obstante necesitaría algún cuidado por parte del ayuntamiento.

Seguimos la pista que rodea toda la montaña, llegaremos a un desvío que baja; nosotros seguimos el que sube y que se dirige al Collado del Peñón de Antonio, máxima altura que tendremos en la ruta (430 msnm). A la izquierda tenemos unos farallones que encajan la rambla del Cárcavo, se trata del "Peñón de Antonio".

Vamos ahora por la cara sur del Almochón, divisando sus paredes y a los intrépidos alpinistas que se atreven con sus numerosas vías. Hacia el sur divisamos la Sierra del Oro y el Cagitán de Cieza. Pasamos cerca de la fuente de la Murta, Esta sí que debe llevar bastante agua ya que por el camino de arriba la oímos como cae en su pila. Enseguida llegamos al círculo que iniciamos para rodear esta sierra, en su cara norte, y ahora debemos bajar por la misma pista. Estamos en el kilómetro 10,90. Llegaremos de nuevo a la carretera y ahora tomamos a la derecha.

En vez de seguir el camino de vuelta, dice Juanma que si quería ver la presa del Cárcavo, que estaba cerca, a kilómetro y medio, y yo como soy un licinciao le he dicho que si. Pues resulta que la dichosa presa está a 2,7 km, por lo que con la ida y la vuelta hemos hecho 5,4 kilómetros más, pero la verdad es que ha merecido la pena. En el punto de la carretera en el que nos encontramos seguimos unos metros y está el desvío de otra carretera que nos lleva a la presa a través del Collado del Tio Cristobal y desde el Puerto Chico en el que nos encontramos. Es una presa en la rambla del Cárcavo realizada para regular las avenidas. No posee esta rambla corriente continua de agua pero está bastante llena ya que las margas sobre las que se asienta impiden que el agua se filtre demasiado. Se trata de una de las ramblas más torrenciales de la Región de Murcia. El origen de la palabra Cárcavo he leído que probablemente sea una deformación de córcovo: curvatura, torcimiento, haciendo referencia al impresionante barranco en el que se sitúa la presa.

Barranco al pie de la presa
Después de hacer unas fotos hemos vuelto hacia la carretera para encontrar la pista que pasamos al principio de la ruta en el segundo collado de la Sierra de la Palera. Ahora volvemos por la pista en dirección a la central de Almadenes. La bajada la hemos hecho por un camino hacia la derecha al pasar un bancal de almendros, por la finca abandonada de Juanma. De esta manera hemos ahorrado un poco de distancia a la vez que he conocido su finca. De paso le he recomendado que debe cuidarla un poco más aunque los tiempos no están para agricultura de secano, pero la conservación del paisaje se lo merece.
Presa del Cárcavo
Una vez en el punto de inicio hemos comprobado el tiempo: cinco horas, y posteriormente, en el ordenador, la distancia: 22 kilómetros.

EL ALMORCHÓN: se trata de un cerro dolomítico que se eleva, poderoso y fascinante, a once kilómetros de Cieza, entre los embalses del río Quípar y del Cárcavo, al sur del cañón de Almadenes y al norte del Cagitán de Mula. Su cumbre alcanza una altitud de 768 metros sobre el nivel del mar. Está formado por materiales del jurásico rodeado de otros materiales más jóvenes por lo que los geólogos dicen que es como una isla, desplazado hacia el sur, probablemente desde la Sierra del Cabezo del Asno. Según el profesor López Bermúdez, (Universidad de Murcia) “es una joya que debería ser declarada espacio natural protegido por sus valores geológicos, geomorfológicos, botánicos, faunísticos, paisajísticos, estéticos y emocionales».
La ruta señalada en rosa
Hay un gran contraste entre su cara norte y sur, ya que en la sur predominan unas grandes paredes rocosas, en algunos casos de más de 100 metros que es aprovechado por numerosos alpinistas para hacer algunas de sus más de cuarenta vías de escalada. No obstante, el Almorchón es una montaña de prestigio ya que para coronarlo hay que hacerlo por escalada.

La cara norte, en la umbría predomina el bosque de pino carrasco y tiene una fortísima pendiente y en la que podemos apreciar el enebro, la jara, el lentisco, la oreja de liebre, el matapollos y la retama. El hecho de ser umbroso en toda época del año favorece la presencia del conejo, el lagarto ocelado, la perdiz y aves rapaces como el águila real, el cernícalo, el búho y el mochuelo.

Por esta cara norte he tenido la suerte de subir en dos ocasiones a su cima, perdón, a su cima secundaria, ya que a la principal hay que hacerlo, como ya he dicho, a través de escalada. En ambas ocasiones me acompañaba mi amigo Dioni.
Cara sur del Almorchón


domingo, 28 de octubre de 2012

Buena herramienta del senderista: Visor IBERPIX


Navegando por páginas de senderismo me he encontrado con esta interesante web: www.druta.wordpress.com en el que he encontrado esta interesante aplicación del Instituto Geográfico Nacional con muchas utilidades. Se trata del visor IBERPIX, con una gran calidad en sus imágenes. Entre las posibilidades que muestra están:
- Imágenes vía satélite muy actualizadas.
- El mapa 1:25000 del Instituto Geográfico Nacional con todo tipo de información de caminos, topónimos, lugares…
- Posibilidad de ver varias capas: mapa, relieve, usos del suelo o imagen satélite.
- Varias herramientas de localización de coordenadas de cualquier punto, medida de longitudes, de áreas de superficie, imprimir imagen, descargar…
- Para los amantes del Camino de Santiago también está la posibilidad de ver los lugares por los que pasa y planear las etapas.

Últimamente hay un botón con un enlace a una nueva versión mejorada con más posibilidades. Destaca la gran rapidez con la que se cargan las imágenes ya que de todos es conocido que esto no ocurre en otras aplicaciones en las que te desespera lo lentas que van.

Los detalles que se aprecian del terreno son muy nítidos, por lo que te permite planear una ruta por un lugar al que nunca has ido sin necesidad de tener el famoso gps, o después de hacerla, repasar los sitios por dónde has caminado y en los que puedes observar otras posibilidades para cuando la repitas.

En definitiva, un entretenimiento que te permite pasar mucho tiempo jugando con estas cosas.

El enlace: Visor IBERPIX
El enlace: Visor IBERPIX mejorado
También es muy recomendable navegar por la página del Instituto Geográfico Nacional