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lunes, 17 de octubre de 2011

Sierra de las Almenaras (Riopar)


Día 15 de octubre de 2011. Este fin de semana ha sido el elegido para que el grupo Hinneni haga su salida otoñal como todos los años, a Riopar. En este primer día toca hacer la excursión más dura e interesante de las dos programadas: las Almenaras, la pequeña y la grande.

Unos cuantos los hemos acompañado a hacer esta ruta que ya se nos resistió el año pasado por la lluvia. Hoy el día nos acompaña ya que no hace ni frio ni calor, aunque no hacen cero grados, lo que nos ha permitido disfrutar en todos los aspectos de positivos: buena compañía, paisajes espectaculares, rincones deliciosos, fotos otoñales, flora… Lo único que nos ha fallado ha sido la fauna aunque si hemos visto algunas rapaces, aunque otros decían que eran buitres.

En total han sido 15,5 km con 1015 metros de desnivel de subida acumulados realizados en 4 horas y 50 minutos andando. El total de tiempo empleado en la ruta han sido 7 horas y 45 minutos, por lo que se puede decir que hemos ido disfrutando de cada rincón por el que hemos pasado.

La ruta la hemos empezado en el Cortijo Perdigón situado en el final del barranco del mismo nombre. Este lugar se encuentra en la carretera de Riopar-Alcaraz, a algo más de un kilómetro del desvío de Riopar Viejo. Vamos a hacer la Sierra de las Almenaras desde el oeste hacia el este.

Voy a ir relatando la ruta con una serie de hitos que a mí me servirán de referencia cuando seguro la vuelva a repetir ya que es una de mis rutas favoritas. No se si serán útiles para alguien que la haga por primera vez.

1. Salida del Cortijo Perdigón, al final del Barranco y arroyo del mismo nombre. Desde aquí vemos nuestro primer objetivo: la Almenarilla o Almenara pequeña, un pico pelado al final del horizonte. Empezamos a subir por el camino en dirección a la montaña.

2. Antes de llegar al final de las fincas hay que tomar una senda a la izquierda entre unos nogales. Estamos al pié de una gran peña. La senda que debemos coger se adentra en el barranco por su ladera izquierda.

3. La senda va entrando y subiendo por el barranco. Tenemos a la izquierda de la senda el arroyo Perdigón que nos va alegrándolos oídos con su agua cantarina.

4. Al llegar a un pequeño prado hay que seguir la senda de la derecha. El principio hay un pequeño hito de piedras. Los gps dicen que estamos ya a 1.420 metros sobre el nivel del mar.

5. Después de un largo rato llegaremos a un gran collado muy marcado que da vistas al otro lado. Aquí almorzamos. Después empezamos a subir por la cresta o línea divisoria de las aguas, la que tenemos al entrar al collado por la derecha. Nos espera una empinada cuesta.

6. Al rato vemos ya la Almenarilla, con sus 1.660 m, y más detrás la Almenara, y más detrás, a la izquierda de ésta la Cresta del Grito.

7. Como ya tenemos la referencia de nuestros objetivos, es difícil equivocarnos. Al llegar a las rocas de la base de la Almenarilla hay que ir hacia la izquierda según el sentido de la marcha, buscando la pared y en la que encontraremos muy cerca un zigzag que nos llevará a la Almenarilla.

8. Llegamos a la Almenarilla cuando son las 11:40 horas, es decir, dos horas y veinte minutos después de iniciar la marcha. Observaremos vistas impresionantes hacia todos los lados destacan las manchas amarillas y ocres, de los árboles de hoja caduca, principalmente de los alces.

9. Ahora hay que seguir todo el crestón hacia nuestro siguiente objetivo: la Almenara que tenemos al frente. Pasamos por el Portillo de los Perros, paso para el ganado que venía de la Mancha a pastar en el verano a la montaña, más o menos a mitad de camino entre las dos Almenaras.

10. A los pies de la Almenara grande se nos complica un poco el paso. Debemos seguir por los pinos negrales que tenemos más cerca y que son los últimos que hay a estas alturas. Llegamos hasta un precioso alce en medio de una pedriza y debemos seguir rectos, sin subir por la pedriza y en sentido ascendente.

11. Llegamos a la cumbre, la Almenara a las 13 horas, es decir, después de casi cuatro horas de marcha. Este pico es el más alto de la sierra de Alcaraz con sus casi 1.800 metros. Según he visto por Internet tiene 1.796 m.

12. Una vez de descansar y relajarnos con las impresionantes vistas que se ven desde aquí, iniciamos el descenso, siguiendo un poco la cresta y girando hacia el sur. Debemos dirigirnos a la pista que tenemos debajo. Enseguida vemos la fuente al final de la pista.

13. Llegamos a la Fuente del Pino de los Muchachos. Debe su nombre a una trágica historia. Dos hermanos buscaron refugio en un pino cercano a la fuente al perderse en una tormenta de nieve y allí murieron. Las aguas de esta fuente buscan las del arroyo de la Fuenfría para formar el arroyo de las Hoyas, paraje de leyendas fantásticas como la de "La Encantá", una señora vestida de blanco que se aparece en el camino. Pero esto sería otra ruta, ya que no debemos bajar por este valle.

14. Subimos de nuevo al collado de la fuente, y en la pista debemos tomar a mano derecha, en el sentido de la subida desde la fuente, una senda que cae hacia un barranco. No debemos tomar la que se dirige hacia la ladera, sino la que más baja.

15. Ahora solo nos queda adentrarnos en el bosque bajando y bajando por la senda muy bien marcada. Cuando se abre el barranco, se forma un valle más amplio. Aparece al lado de la senda una valla y debemos seguirla por el lado, sin cruzarla. Se dirige hacia una pequeña colina. En esta ladera de la colina comemos, muy cerca de las ruinas de una casa, en la cima de la colina.

16. Después de la comida, seguimos la ruta por la parte izquierda de la colina, por la parte contraria a las ruinas. Tenemos la valla a nuestra izquierda y seguimos subiendo suavemente.

17. Pronto llegaremos a un collado dando vistas ya al valle en el que se encuentra Riopar.

18. Ahora toca bajar por una bonita senda. Pronto veremos la Almenarilla, y un poco más adelante vemos la Almenara que se van quedando a nuestras espaldas.

19. La senda nos deja en una carretera. Si subimos por la misma llegaremos al puerto de las Crucetillas y a Batán del Puerto. Si bajamos iremos hacia Riopar Viejo. Ésta última es la opción correcta.

20. Salimos de la carretera después de casi un kilómetro, en una fuerte curva y por la izquierda y en sentido ascendente por una senda.

21. Esta senda nos llevará a una pista que debemos tomar a la derecha. Un poco después, desde la pista vemos al frente Riopar Viejo, en la cima de un monte. A su derecha vemos el Padrón y a su izquierda el Padroncillo, el de las antenas. La pista nos lleva hasta la carretera del Riopar Viejo y por la misma continuamos bajando.

22. Llegamos a la carretar que hemos cruzado antes, la que va a Batán del Puerto y descendemos hasta la carretera de Alcaraz. Justo aquí terminamos la ruta, en la Fuente de Nuestra Señora de los Dolores. Bueno, los chóferes aun tuvieron que andar más de un kilómetro para buscar los coches. Son las 17:00, es decir, hemos empleado 7 horas y 45 minutos en hacer esta preciosa ruta.

sábado, 6 de noviembre de 2010

"El reventón" en los Chorros del río Mundo

Día 31 de octubre de 2010. El grupo Hinneni esta en Riópar disfrutando del punte de todos los santos. El domingo hemos ido unos cuantos a subir Las Almenaras, pero como estaba el día lluvioso no lo hemos podido hacer.

El plan B también ha fallado porque había una batida de jabalíes. ¡Vaya tela, no tendrán otro día para hacerla!









El plan C ha sido ir a Villaverde del Guadalimar para ver Los Picarazos. Se trata de una curiosa formación geológica que se situa al pié del pico de la Sarga. Tiene formas y figuras características como las que recuerdan a frailes, por lo que también se les conoce como “Los Frailes”. Hemos visto también un tejo centenario que es de los pocos que quedan en la Sierra de Alcaraz. Esto necesita una ruta a pie desde el pueblo de Villaverde porque tiene muy buena pinta.

Por la tarde Roque se ha enterado de que en los Chorros del río Mundo se había producido “el reventón” y allí que nos hemos ido. ¿Qué es el reventón?
El Calar del mundo es un gran anfiteatro kárstico por el que el agua de lluvia se va filtrando por sus innumerables grietas. Es como una esponja que va concentrando y dirigiendo el agua hacia la gruta en la que nace el río mundo. Dentro hay como unas torcas que actúan como embudo y que lanzan el agua con una potencia inusual cundo se concentra gran cantidad por la lluvia o el deshielo. Es el popular 'reventón', una sorpresiva e incontenible crecida del manantial que durante unas horas arroja hasta 100.000 litros de agua por segundo, desbordando las cascadas y el cauce del río.
Hay años en los que no se suele ver debido a la sequía, pero otros en las que las lluvias son más generosas se suele producir una o dos veces al año, y el poder contemplarlo es un una delicia para todos los sentidos. El de la vista, el del oído, el del tacto…

En Internet y Youtube hay muchos vídeos que lo muestran. En esta página hay varios:

http://www.riopar.info/videochorros.html

Aquí podéis ver dos fotos de los Chorros del río Mundo cuando no hay reventón y apreciar la diferencia.

martes, 10 de junio de 2008

El Calar del Mundo.- Riópar

El día 8 de junio he realizado una impresionante excursión con otros once miembros del grupo Hinneni por estos parajes que han “calado” muy hondo en mí. Ya había realizado algunas rutas por el nacimiento del río Mundo, pero nunca había subido al Calar.

Se puede decir que han sido dos excursiones en una por la diversidad tan grande que hay entre la parte baja de la montaña y sus cumbres, debido a la diferencia de altitud y a la formación caliza del Calar.

Este territorio forma parte del Parque Natural “Calares del Mundo y de la Sima”, en la Sierra de Alcaraz. El Calar del Mundo es una inmensa masa caliza que ronda los 1700 metros de altura en sus máximas altitudes. Algo parecido a una esponja donde se almacena el agua de lluvia y de la nieve y que se derrama espectacularmente por la Cueva de los Chorros del río Mundo, aunque también aflora por multitud de fuentes y arroyos. Predominan las cavidades, grietas, simas, cantiles, roquedos… y formaciones kartsticas con dolinas, poljés, lapiaz… Se trata de un paisaje duro y extremo, solitario y grandioso que cautiva a los que nos adentramos en sus rincones.

Hemos empezado la ruta en la Fuente de la Guitarra a la que se accede por la carretera de Hellín a Riópar. A unos 6 kilómetros antes de llegar a Riópar hay un desvío a la derecha que pone Mesones. Nosotros tomamos, justo enfrente, a la izquierda una pista que tras unos dos kilómetros nos lleva a la Fuente. Una vez que empezamos a andar vamos oyendo sin parar el agua cantarina del arroyo de la Celada. Seguimos la pista, cogiendo siempre a la derecha, y nos desviamos, también a la derecha por un camino que nos adentra en un valle en un entorno húmedo y pletórico de vegetación que nos hace recordar otras latitudes más al norte. Pasamos por las inmediaciones del Cortijo de Segundo y seguimos ascendiendo en suave pendiente. Vemos un pino en el que hay un cartel: a la izquierda, Balcón de Pilatos, y a la derecha, El Tejo. Por esta última bajaremos a la tarde, por lo que seguimos la indicación del Balcón de Pilatos. Cuando vemos una peña con un hueco nos vamos acercando a un collado que da vistas al valle de Tus y a la Aldea de las Quebradas. Seguimos la senda a la derecha bordeando el Balcón de Pilatos y al llegar a otro collado, nos dirigimos a la peña donde damos buena cuenta del almuerzo. Vemos enfrente el famoso tejo milenario en el que comeremos.

Continuamos la ascensión ya con el paisaje totalmente cambiado por efecto de la altura y nos vamos adentrando poco a poco en el Calar. Primero llegamos al Cerro de los Tornajos de 1675 metros y después al del Argel, de 1694 metros y máxima altura del Calar.

Ahora vemos descendiendo en busca de un bosque de pinos y un camino para cogerlo a la izquierda y llegar hasta el Pozo de las Bombas, donde vemos el agua manar entre las piedras y surgir, como una gran acequia hasta que se vuelve a perder en una sima.

Seguimos ahora el camino en dirección contraria en busca del tejo en el que pensamos comer, aunque nos cuesta un poco encontrarlo. Antes de localizarlo vemos una cavidad o dolina en la que vemos dos impresionantes tejos. Tenemos que buscar un nuevo camino que nos conduce al otro tejo que buscamos y nos orientamos por el balcón de Pilatos que debemos tener al frente. Al fin lo vemos, y tras las inevitables fotos nos disponemos a comer.

EL TEJO: (Taxus baccata) es un árbol de follaje espeso y muy oscuro. Tiene copa piramidal que contiene sustancias tóxicas en todas sus órganos excepto en la cubierta carnosa de la semilla.
Tal vez por ello, es un árbol asociado con la muerte desde la antigüedad. Dice Roque González que el motivo de su escasez es que los pastores, para evitar que las cabras se coman sus hojas, los han ido esquilmando para evitar la muerte de su ganado.
Este precioso tejo esta en una pequeña uvala (depresión de forma ovalada y contornos sinuosos, propia de zonas cársticas, originada por la fusión de dolinas. La unión de varias uvalas forma un polje), mirando hacia el barranco de la Celada, justo enfrente del Balcón de Pilatos.

Una vez que hemos comido mirando este hermoso ejemplar hemos bajado por la senda del barranco de la Celada, una senda bastante empinada, en la que vamos apreciando la diversidad de flora de estas montañas: encinas, quejigos, arces, serbales… y los matorrales, arbustos y hierbas, entre las que destaca una flor bastante grande, de color rosado, la rosa de la montaña. Su nombre exacto es peonía (Paeonia suffruticosa). Llegamos al camino que hicimos en la subida y el cortijo de Segundo, el nuevo camino, la pista y de nuevo a la Fuente de la Guitarra.

Peonía:
Además de la decoración y del uso puramente estético, la peonia lleva desde hace mucho tiempo formando parte de investigaciones médicas. La herencia de la medicina china llega a occidente y son numerosos los laboratorios que experimentan con las diferentes cualidades de esta flor. Entre sus propiedades se cuentan las de antitusivo, sedante, antiepiléptico, antigotoso, laxo-purgante, emético y antiespasmódico.
También fue utilizada como droga en tiempos antiguos, aprovechándose desde las raíces hasta las semillas y, por supuesto, la flor, resultando sus pétalos muy recurrentes en la elaboración de infusiones. Evidentemente, no debemos considerar a la peonia como una panacea puesto que sus acciones en el organismo no han sido del todo desarrolladas y se sospecha de elementos tóxicos que pueden desembocar en vómitos, diarrea e incluso cólicos cuando la posología es oral. Ahora bien, existen preparados naturales en forma de gel a nivel tópico que pueden reducir las varices, cicatrizar las heridas y aliviar las piernas cansadas.
En el lenguaje de las flores, peonía, significa “veracidad”.
Según Ginés Toral y los datos de su GPS, hemos hecho 20 kilómetros de ruta, 900 metros de desnivel y unas siete horas de marcha contando el almuerzo y la comida, ¡no está mal!