jueves, 20 de noviembre de 2014

SIERRA DE CASTRIL: NACIMIENTO DEL RÍO CASTRIL Y SENDERO DEL BARRANCO DE LA OSA

 
Nacimiento del río Castril
El día siguiente a la subida al Empanadas, hicimos, como no podía ser de otra forma, una ruta más corta, aunque no por eso, menos interesante. El día 16 de noviembre el grupo, después de un descanso reparador en el camping Los Cortijillos, volvimos a la Fábrica de la Luz desde donde empezamos esta ruta por el mismo sitio que el día anterior.

En esta ocasión, cuando encontramos el puente, lo dejamos y seguimos recto siguiendo las indicaciones del nacimiento del río Castril.
Vamos observando el bosque de ribera que hay  a cada uno de sus márgenes, pasamos junto al canal que conduce el agua a la tubería que termina en la Fábrica de la Luz, lugar de inicio de la ruta, y enseguida entramos en la zona de descarga en la que nace el río.

Conforme nos acercamos al nacimiento observamos una estructura de morfología circular, que recuerda un poco a los circos glaciales de alta montaña, aunque en este caso su origen no tiene nada que ver con este tipo de modelado.

Los farallones que cierran el valle corresponden en realidad a la vertiente o cara sur de un gran macizo de montañas que se eleva considerablemente a partir del punto donde vemos cerrarse el valle, y cuya parte superior no alcanzamos a ver debido a la cota baja en la que nos encontramos. Se trata de un macizo prebético conformado por las sierras de Cabrilla, Empanadas, Banderillas y Almorchón. Estos relieves están formados mayoritariamente por rocas carbonatadas: calizas y dolomías. Estas rocas tienen la propiedad de disolverse, tanto en superficie como en profundidad, por la acción del agua. El agua circula desde la superficie hasta las surgencias a través de las fisuras y conductos kársticos, proceso favorecido por el intenso grado de fracturación de la roca.

El resultado es un relieve que se denomina “kárstico”, caracterizado por generar una gran profusión de formas de disolución superficiales (lapiaces, dolinas, uvalas, poljes) y subterráneas (simas, cuevas y galerías). El macizo kárstico se comporta como un acuífero, es decir, como una gran esponja capaz de recoger el agua de las precipitaciones de la parte superior (área de recarga) que se producen en forma de lluvia o nieve y transmitirla hacia su interior, almacenándola en la red de conductos kárticos, a modo de un gran embalse subterráneo.

A los pies de los farallones se sitúan los manantiales que dan origen al río Castril y éste, a su vez, al valle, por erosión fluvial. Los manantiales se sitúan, por tanto, al pié del relieve kárstico y constituyen una de sus principales descargas de agua. Por esto se llama esta zona “zona de descarga”. Actúan como aliviadero y rebosadero del gran embalse de agua subterráneo. Por esta razón el caudal de los manantiales aumenta considerablemente después de un gran episodio lluvioso, y disminuye, hasta secarse en ocasiones, tras periodos prolongados de sequía.

Después de deleitarnos con el nacimiento del río, seguimos ascendiendo por las indicaciones del sendero del Barranco de la Osa. Por aquí no hay pérdida, ya que la senda está muy marcada. Cruzamos bastante arriba la rambla, seca en estos momentos, para adentrarnos en el estrecho y angosto barranco. La senda está protegida por una baranda y tiene incluso algunas escaleras. Pasamos por un refugio de pastores en la roca y encontramos un hermoso ejemplar de tejo milenario. Se trata de uno de los pocos ejemplares que quedan en este espacio protegido. A pesar de las duras condiciones que soporta: suelo pedregoso y quebrado, gran presión ganadera… este tejo ha conseguido crecer a lo largo de los siglos: su tronco que roza los 6 metros de perímetro y su amplia y densa capa llega a los 10 metros de altura.
Sendero del Barranco de la Osa
Su valor ecológico es enorme, pues sus densas ramas cobijan a algunos animales de las bajas temperaturas invernales; además retienen el agua de la lluvia y la nieve, manteniendo la humedad de la zona.
Tejo milenario
Antiguamente su madera fue usada en ebanistería para la fabricación de arcos y ballestas y para los dentales de los arados, por ser muy resistente y elástica. Hoy en día su uso más interesante está en la medicina, pues de ella se extrae el “taxol”, una sustancia que se usa en las terapias contra el cáncer.
No se debe tocar la planta ya que a excepción de la parte carnosa de los frutos, el resto de la planta es tóxica.

Seguimos subiendo la empinadísima cuesta hasta llegar al collado y vamos regresando ya hacia el punto de inicio pasando por el Cortijo de la Puerca por el que ya pasamos ayer y bajando por la famosa senda en zigzag por la que se accedía al citado cortijo. La senda nos lleva hasta el puente para cruzar el río y llegar de nuevo a la Fábrica de la Luz.

En total, 8 km. y 3 horas de ruta contemplando paisajes espectaculares.

Tejo en medio del Barranco de la Osa

Cortijo de la Puerca


Enlace fotos de la web del grupo HINNENI-1

Enlace fotos de la web del grupo HINNENI-2
 
 



miércoles, 19 de noviembre de 2014

SIERRA DE CASTRIL:SUBIDA AL EMPANADAS POR EL BARRANCO DE TÚNEZ

 
 En la cima del Empanada (2106 m) el 15 de noviembre de 2014
El fin de semana del 15 y 16 de noviembre, el grupo Hinneni de Jumilla ha organizado un par de salidas por esta impresionante sierra, a dos horas de nuestro pueblo.
Desde el Collado de los Corzos. Al frente, Collado de las Margaritas

Puente sobre el río Castril
Iniciamos la ruta en La Fábrica de la Luz, una pequeña central hidroeléctrica que funciona por la caída de agua de una gran tubería que lleva agua del río Castril que recoge aguas arriba. Subimos por una senda lateral del valle, junto a una alambrada bastante larga hasta encontrar el puente que nos une con la senda que debemos subir para adentrarnos en el Barraco de Tunez por el Collado de los Corzos. Desde aquí ya podemos observar el impresionante cortado que ha hecho el arroyo del barranco y la pared que hace de tope del barranco. Enfrente tenemos el Collado de las Margaritas. Al fondo podemos ver como brillan las aguas del pantano del Portillo, cerca de Castril. Seguimos la senda que nos introduce en este bonito y espectacular barranco hasta que llegamos a su cauce y vamos sorteando sus aguas una y otra vez hasta llegar a la Cueva del Maestrillo al pie del Empanadas. A este refugio no hemos podido llegar por el mismo cauce, ya que nos lo ha impedido el agua que se acumulaba en una poza por la que no se podía pasar por ninguno de sus lados, por lo que hemos tenido que regresar unos metros para encontrar una senda que nos conduce, por encima, al citado refugio.
Río Castril

Río Castril
Historia del Maestrillo:

"El llamado cortijo del Maestrillo fue morada durante cuarenta años de un maestro de escuela llamado Eduardo que un día se echó a vivir al monte para pasar sus días en completa soledad. Era visitado esporádicamente por pastores y serranos; incluso alguno de ellos aprendió a leer y escribir gracias a las enseñanzas de Eduardo. Asimiló de tal modo su aislamiento que se hizo anciano en su cabaña cumpliendo en ella 86 años. Conforme sumaba edad la gente del lugar vivía con preocupación su suerte sobre todo cuando los temporales se abatían sobre las Empanadas. Cuentan que en uno de estos nevazos pasaron muchos días sin saber del maestro por lo que los cortijanos avisaron a la Guardia Civil que consiguió subir hasta la cabaña donde le hallaron muy enfermo. Casi por la fuerza lo ingresaron en un hospital de Granada pero el maestro escapó a la primera oportunidad y regresó a las Empanadas. A los 86 años le falló la vista y pudieron convencerle de que se mudara a Castril a donde bajó con pena.
[...]
La primera vez que visité las Empanadas hacía un mes que habían bajado al maestro. [...] Lo que más me sorprendió fue descubrir fuera un hoyo excavado y un saco de cemento que el maestro tenía preparado para que lo enterraran si llegara el caso el primero que lo descubriera."
Juan Carlos García Gallego en Excursiones por el Sur de España
(De la web www.montanadelsur.es)


Desde este punto, podemos dirigirnos a la derecha para hacer una subida más cómoda y menos peligrosa, pero hemos optado por irnos por el barranco de la izquierda para ir buscando la cuerda del Empanada que nos lleva a su cima. Antes de llegar al collado, hemos tenido que pasar un tramo bastante difícil por su inclinación muy pronunciada e inexistencia de senda, pero una vez sorteado el obstáculo, hemos respirado un poco más aliviados, pero todavía nos queda un largo tramo de subida bastante inclinada. Vamos llegado a la cota de la nieve, sobre los 2000 metros y el viento y el frio nos transportan hacia el infierno a mediados del mes de noviembre.
Barranco de Túnez
Por el Barranco de Túnez
En la cima, de 2.106 metros, no nos hemos detenido mucho por razones obvias y hemos empezado el descenso siguiendo por la cima hacia el este para bajar por otro lugar más accesible. Vamos caminando por el límite entre Granada y Jaén y podemos divisar parte de Cazorla por la izquierda. Encontramos una valla que nos guía durante un tramo largo, hasta llegar a la Morra de los Tres Mojones desde donde bajamos para encontrar el Collado del Salitre. Antes divisamos toda la loma del Empanadas (Loma de los Tres Mojones) y en el fondo del valle se divisa el álamo amarillento que hay justo en el punto de la Cueva del Maestrillo.

Gran cantidad de agua que lleva el Barranco de Túnez

Bajamos el Collado del Salitre en dirección del “saliente” y comemos en un lugar propicio, pero sin  recrearnos, ya que el frío aprieta. Nos dirigimos hacia el este hasta que encontramos a nuestra derecha un cantil de caprichosas formas rocosas por el que debemos atravesar hacia la otra ladera. Creo que el paso se llama El Portacho. Una vez atravesado, llegamos a una amplia meseta por el que es fácil caminar siguiendo los hitos, pocos, que tiene la senda. Esta zona se llama La Serrezuela, y debemos encontrar pronto la bajada pronunciada que nos conduce a la zona de La Puerca y al Cortijo de la Puerca, una bonita casa en medio de la nada y con un enorme nogal en la puerta.


Tras descansar un ratillo y deleitarnos con las vistas, debemos seguir bajando, ya que para llegar al río aun queda un buen rato.
Cueva del Maestrillo
Álamo en la Cueva del Maestrillo
Seguimos hacia el frente de la casa para coger a pocos metros, al final de los prados, pero sin subir, la senda que nos descuelga en un interminable zigzag pedregoso hasta el valle. Vamos siguiendo la senda hasta encontrar de nuevo el puente y cruzar a la orilla izquierda del río y regresar hasta el punto de inicio en la Fábrica de la Luz.



Han sido casi nueve horas intensas, emocionantes, duras… en las que hemos recorrido casi 19 km. y hemos salvado un desnivel de casi 1500 metros.

 
Cerca de la cima del Empanadas

Dolina perfecta

 
 
 

Cortijo de la Puerca

Nogal en el Cortijo de la Puerca

Cortijo de la Puerca

martes, 29 de julio de 2014

Barranco de Hondares y Río Alharabe (Moratalla)


Subiendo por el barranco, y a nuestra izquierda.
Día 12 de julio de 2014. Casi en plan familiar hemos realizado una ruta refrescante por estos riachuelos moratalleros en pleno mes de julio.

Hemos dejado los coches en el campin La Puerta, de Moratalla y hemos empezado a caminar, en una mañanica fría, con 13º por la carretera que lo rodea por su parte norte. Cuando vemos que un riachuelo, el Hondares, cruza por encima de la pista, debemos dejar esta, que es la principal, para coger una que sale a nuestra derecha y en sentido ascendente. Esta es la pista que se adentra en el Barranco de Hondares. Pronto encontramos Somogil, los restos de unos antiguos baños termales de los que queda una poza bastante apetecible. Los chicos  se han metido en ella y han tenido un buen refresco a la vuelta.

Arroyo del Hondares
Seguimos subiendo por la pista, sin ninguna pérdida, ya que tiene pocos cruces. Observando la ruta por Google Earth, vi que salía como una senda a nuestra izquierda que iba justo por el cauce del arroyo y al encontrar el primer camino a nuestra izquierda, nos hemos metido para ver que tal. Al principio bien, pero conforme vamos remontando el arroyo, vemos como se pone cada vez más difícil por las numerosas vegetación, sobre todo zarzas que nos impiden el paso. Cuando las pantorrillas las tenemos ya como un Cristo, decidimos volver sobre nuestros pasos hasta la pista que  aunque por un nivel más elevado sobre el fondo del barranco, nos sube hacia el nacimiento con más tranquilidad y sin preocuparnos por las zarzas y demás vegetación poco agradecida con la poca ropa que ahora llevamos.

Puntal del Farile
Tras caminar un rato y sin parar de subir, pero una subida asequible, vemos a la izquierda El Puntal del Fraile, con una roca semejante a nuestra vieja del castillo de Jumilla. Enseguida veremos como la pista se convierte en una bonita senda que va por la ladera del Puntal de los Caracoles, siempre por un bosque tupido de pinos.

Encina centenaria en el Barranco de Hondares
Nos encontramos con una enorme encina, único relicto que ha quedado de lo que debería ser, originariamente, el bosque predominante de la zona, y que ahora brillan por su ausencia.


En los tramos en los que el arroyo lleva agua, se ven algunas pozas de aguas limpias. Después que la senda se ha vuelto a convertir en camino, que más o menos va por el cauce, la dejamos cerca del final para seguir por el arroyo. Enseguida llegamos a una poza entre una gran vegetación. A su derecha, subimos por unas trochas de senda que nos saca a una senda más transitada. La cogemos a la izquierda, enseguida llegamos a la Cascada del Hondares a cuyo pie hay una gran charca. Esta se encuentra muy cerca de las ruinas del Cortijo de Hondares. En esta época se ve poca agua chorrear, pero cuando he visto esta misma cascada en invierno o en otoño, es bastante más bonito. A este punto he venido en otras ocasiones, pero empezando la ruta en Benizar. Podíamos haber subido un poco más por la senda para llegar hasta el Cortijo de Hondares, pero el cansancio era evidente entre los pocos senderistas y hemos vuelto por el mismo camino hasta la poza de Somogil, con baño incluido.

Cascada cerca del nacimiento (ahora con poca agua)
Después, en vez de ir al  Camping por la carretera, nos hemos metido por el cauce del río Alharabe, que lleva bastante más agua que el arroyo y por algunas de sus pozas nos hemos ido refrescando. Es una senda muy bonita hasta el camping y que va por el borde del río.

Río Alharabe
Cuatro horas de ruta y unos 15 kilómetros de ruta por unos parajes muy interesantes.

AGUAS TERMALES DE SOMOGIL:
Resulta que tenemos en la Región de Murcia un auténtico spá en plena naturaleza. Cerca de donde confluye el arroyo de Hondares con el río Alharabe hay una poza de agua termal. He leído que se encuentra entre 24º y 26º. La verdad es que toqué el agua y estaba mucho más caliente que después comprobé que estaba la del río.

Poza de los Baños de Somogil
El agua surge de las profundidades por el margen derecho de la poza, visto desde el tablacho que hace que se llene la poza y rebose el agua por encima. Surge de forma natural por el estrecho espacio que le proporciona una falla y procedente de un acuífero. Lo del spá viene a cuento porque justo al lado hay una cascada del arroyo Hondares que forma otra poza, en este caso de agua fría, sin embargo, ahora y debido a la fuerte sequía, ni había cascada ni había poza fría.

Río Alharabe
La poza de agua termal ha estado también seca unos treinta años debido al pozo que la comunidad de regante realizó justo encima del acuífero que alimentaba la poza. Hace unos pocos años, se hizo un nuevo pozo más debajo de la poza y esta volvió  a resurgir como antaño en cuanto se recargó el acuífero. Una buena medida, no cabe duda. De esta manera se ha recuperado un espacio público que los moratalleros utilizaban desde el siglo XVIII en un riguroso turno de hombres y mujeres del que avisaba un guardia con una corneta.
Enlace sobre los Baños de Somogil
Río Alharabe